unsplash

En 2019, el Rijksmuseum de Holanda se embarcó en un proceso de restauración de “La ronda de noche” de Rembrandt, una de las obras más conocidas del artista. La obra, del año 1642, se había desfigurado después de la muerte del pintor cuando la trasladaron de su ubicación original al Ayuntamiento de Amsterdam. Concretamente, para encajarlo en la nueva ubicación, decidieron cortar paneles de los laterales y de arriba y abajo, secciones que se perdieron posteriormente. Este año, la pintura ha sido finalmente completada.

Lo innovador de este caso de restauración radica en el uso de la Inteligencia Artificial para completar las partes faltantes. En lugar de utilizar la mano de un o una artista, Rob Erdmann, el principal investigador encargado de la restauración, decidió realizarla a través de los avances tecnológicos. Tal y como explicó a ARTNews, “no hay nada malo en que un artista recree [las piezas que faltan] mirando la copia pequeña, pero entonces veríamos la mano del artista ahí. En cambio, queríamos ver si podíamos hacerlo sin la mano de un artista. Eso significaba recurrir a la inteligencia artificial”. 

Sin embargo, a pesar de las potencialidades de usar IA para la reconstrucción de obras artísticas, Erdmann reconoce que es un paso atrevido poner piezas creadas por un ordenador junto con piezas creadas por Rembrandt y por ello los paneles reconstruidos con la IA solo se mantendrán durante tres meses.

Secciones: subportada