La evidencia científica demuestra que bajar el nivel académico para grupos vulnerables no es una solución. Todas las personas tenemos derecho a tener acceso a la información de máxima calidad y aprender de ella. Limitar el conocimiento y el acceso a este es ir en contra de los derechos humanos y la libertad. Veíamos en una investigación que se podrían realizar adaptaciones, pero rebajar el nivel no ayudaba a superar dificultades en el aprendizaje. Además, la ciencia ya ha demostrado que una manera de mejorar la alfabetización y las habilidades comunicativas de las personas es mediante las Tertulias Literarias Dialógicas (TLD), leyendo y hablando sobre textos de la literatura clásica o de las mejores obras patrimonio de la humanidad.

En el artículo Enhancing Literacy and Communicative Skills of Students With Disabilities in Special Schools Through Dialogic Literary Gatherings, las investigadoras analizan la aplicación de una de las Actuaciones Educativas de Éxito, concretamente las TLD, y el impacto social conseguido para transformar las posibilidades de aprendizaje en una escuela de educación especial desde la lectura y debate de textos clásicos. Ya sabemos que las TLD y sus beneficios son replicables a todos los entornos en los que se han utilizado, sea con alumnado adulto, sea en adolescentes. En el caso concreto analizado con alumnado NEE, se han observado mejoras desde dos puntos de vista. Por un lado, en cuanto al aprendizaje instrumental, los niños y las niñas aumentaron su nivel de motivación hacia la lectura. El profesorado advirtió mejora en las habilidades de comunicación y razonamiento del alumnado y también avances en la competencia lectora. Por el otro lado, en las entrevistas realizadas, el profesorado compartió que se había notado una mejora en cuanto a la convivencia, por la reducción de los conflictos y el aumento de la solidaridad gracias a lo que los y las estudiantes habían aprendido a escuchar, a dialogar y a argumentar. Por último, el impacto social de haber llevado a cabo TLD se demostró también en la adquisición de confianza. El alumnado, gracias a poder compartir sus opiniones, explicar sus experiencias y compartir sentimientos y no sentirse juzgado, pudo sentirse empoderando por hacer oír su propia voz. 

Sentir la aceptación en el grupo de iguales, el respeto, la empatía y escuchar las demás voces nos hace más libres. Es urgente que todos los niños y todas las niñas puedan extender sus alas y poder encontrar en el mundo un espacio en el que sientan que se les respalda, respeta y escucha. Algo tan fácil como eso cuando el aula se llena de evidencias científicas de impacto social.

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