El pasado jueves centenares de personas se concentraron en la plaza del ayuntamento de Sant Boi de Llobregat en honor a Yaiza, la niña de 4 años asesinada  por su madre por venganza a su ex pareja.  Este acto como símbolo de la condena social, contó también con la alcadesa de la localidad Lluïsa Moret expresó oficialmente el rechazo absoluto a la violencia vienga de quien venga.  El minuto de silencio fue acompañado por un compromiso oficial del deber que tenemos la sociedad en proteger a las niñas y niños.

La denuncia y el rechazo social hacia las personas que cometen crímenes, asesinatos contra las niñas y niños debe ser unánime sean hombres o mujeres las personas agresoras.  La prioridad es salvaguardar la seguridad de las niñas y niños por encima de todo.

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