Fue en 2003, en Barcelona, después que le fuera otorgado el Premi Internacional Catalunya. Ahora acaba de fallecer, el pasado día 21 a los 89 años de edad. Antes de conocerla había leído su novela “La mujer que buscaba”, magnífico retrato de la sociedad egipcia y de la condición femenina tanto en el hogar como en el trabajo.  

¡Qué placer compartir mesa con ella, hace 17 años!… Nawal el Saadawi contaba entonces 72 años y se mostraba cómo lo que era, una mujer enérgica, extrovertida, simpática y muy interesada en nuestra sociedad. En el salón privado de un restaurante éramos doce o trece mujeres, convocadas no recuerdo por cuál o cuáles con objeto de rendirle un homenaje tan modesto como sincero. Acababa de recibir el Premio, cenaba alegre y con apetito, contaba asuntos de su país, quería saber de los nuestros, y durante los postres disfrutó con la participación de una joven comensal que tocaba la tenora. Instrumento grande y de sonido impresionante entre las cuatro paredes, llenó el comedor de resonancias más que adecuadas al carácter poderoso de Nawal el Saadawi.

Sus libros versan sobre cuestiones feministas y sobre el radicalismo religioso. Denuncian la discriminación laboral, la violencia machista y la mutilación genital de las mujeres, todavía vigente en Egipto. Combativa, fue detenida en 1981 y encarcelada durante dos meses. Ha trabajado y luchado en favor de las mujeres y de los derechos humanos en general hasta que la muerte, en forma de fallo multiorgánico, según han dicho, se la ha llevado. Pero su cabellera blanca y densa, su sonrisa y toda la firmeza de su rostro seguirán tan presentes como sus obras.

Secciones: portada