Contrarrestar la pobreza en todo el mundo ha llevado a muchas investigaciones a buscar vías para ayudar a los niños y las niñas y a sus familias a salir de la pobreza mediante estrategias de bienestar, educación de calidad y solidaridad comunitaria. 

Como parte de este impulso general, el artículo Poverty and schooling: three cases from Australia, the United States, and Spain, proporciona tres estudios de caso de iniciativas desarrolladas para mejorar las oportunidades educativas en comunidades urbanas vulnerables centrándose en el estudio de soluciones interdisciplinares a través de las fronteras nacionales y culturales para superar las desigualdades educativas para y con el alumnado que más se encuentra afectado.

En este estudio se han reunido tres perspectivas nacionales para centrarlas en algunos de los programas desarrollados para abordar la desventaja educativa en diferentes lugares, Australia, Estados Unidos y España, tratando de llegar a un acuerdo sobre lo que se entiende por pobreza y destacando algunos aspectos diferentes en cada uno de los tres contextos para entender la pobreza en cada lugar en relación con la cultura de cada país, pero teniendo en común las convicciones de que los educadores y las educadoras deben ser agentes de cambio y transformación y destacando que estos tres países tienen algo importante en común: las persistentes y arraigadas desigualdades entre las oportunidades y los resultados educativos de su alumnado vulnerable.

Existe un consenso, reconocido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible de 2030 sobre la multidimensionalidad de la pobreza en todas las disciplinas, ya que se cruza con las divisiones sociales de factores como la edad, el género, la etnia y la discapacidad.

El artículo aborda qué estrategias educativas permiten identificar algunas facetas transnacionales que pueden conducir a un aprendizaje transformador para, en última instancia, beneficiar a  aquellos y aquellas estudiantes que aprenden en circunstancias difíciles. Para avanzar en el conocimiento sobre la forma de abordar estos problemas desde una perspectiva comparativa, se exploran algunas de las iniciativas educativas en la formación inicial del profesorado (Australia), en el desarrollo profesional del profesorado (Estados Unidos) y en las escuelas que trabajan con familias y comunidades (España). Esta comparación de las iniciativas de tres localidades urbanas con comunidades vulnerables (Brisbane, Las Vegas y Barcelona) se espera que represente un cambio de paradigma hacia el tipo de espacios democráticos y de esperanza para la transformación.

Los enfoques metodológicos de esta investigación se basan en la premisa de hacer la investigación con y para los y las participantes en lugar de sobre ellos y ellas, de modo que se desarrolle una investigación culturalmente sensible y socialmente útil para las comunidades involucradas.

“National Exceptional Teaching for Disadvantaged Schools” (NETDS) es un programa de larga duración de Educación Inicial de Maestros en Australia. El programa se centra tanto en la teoría como en la práctica y se basa en las relaciones cuidadosamente cultivadas y de confianza entre las universidades y las escuelas. El éxito de programas como la NETDS depende de la calidad de la reflexión, las relaciones y la tutoría, así como el plan de estudios, que incluye grupos de lectura en los que se debaten y se exploran las teorías más relevantes.

El “Modelo de Cambio Generativo” de Ball es un programa que se ha puesto a prueba en los Estados Unidos y Sudáfrica y ha sido diseñado para desarrollar docentes comprometidos y comprometidas y con una buena preparación para enseñar al alumnado de familias de bajos ingresos y de orígenes culturales y lingüísticos diversos. En este programa el profesorado se compromete en diálogos serios y en escritos extensos sobre cuestiones importantes relacionadas con la diversidad y la alfabetización a través de lecturas cuidadosamente seleccionadas.

La ciencia y la investigación de impacto social pueden sentar las bases de enfoques nuevos y sostenibles que busquen soluciones para afrontar los retos de la reducción de la pobreza (Soler, 2017). Impulsados por el fuerte sentido de crear mundos posibles para los niños, las niñas, las familias y las comunidades, los estudios críticos han profundizado y avanzado en el conocimiento fundado en un modelo transformador: Las escuelas como Comunidades de Aprendizaje (CdA). Este modelo se basa en un conjunto de Actuaciones Educativas de Éxito (AEE) destinadas a fomentar la transformación social y educativa utilizando dos factores claves que son esenciales para el aprendizaje en la sociedad actual: las interacciones y la participación de la comunidad (Flecha, 2015).

Cuando se aplicó el modelo de escuelas como CdA en zonas de alta pobreza en España, Europa y América Latina, se combatieron problemas como el abandono temprano de la escuela y el absentismo. En particular, una escuela española que atiende a más del 70% de estudiantes de etnia gitana demostró erradicar el absentismo reduciéndolo del 59% a 5% en dos cursos, mientras que aumentó la participación familiar en la escuela en un 66% (García Yeste, Morlà, & Ionescu, 2018). El poder y el potencial de las AEE para ser recreadas en multitud de contextos culturales o geográficos, ha evidenciado también aportaciones contra la pobreza. Los y las docentes y la comunidad escolar no tienen que decidir si se centran en el aprendizaje instrumental o en la promoción de valores y sentimientos, sino que se trabajan todas las esferas simultáneamente.

Las conclusiones del artículo debaten el poder de las tres iniciativas para hacer efectivo el potencial transformador de toda la comunidad educativa para proporcionar una educación de alta calidad al alumnado vulnerable que se ve sistemáticamente desatendido en los centros educativos.

  • La participación de las familias y las comunidades parece emerger como una cuestión crítica específica para la comunidad romaní en España, pero también se ha demostrado sistemáticamente en investigaciones al servicio de otras minorías étnicas. Para ello es necesario que a los y las docentes se les proporcione la mejor dirección, herramientas y recursos dirigidos por la comunidad durante su formación inicial para que, como maestros y maestras, se conviertan en generadores y creen caminos para una mejor educación para sus estudiantes.
  • La identificación de soluciones que puedan recrearse potencialmente en todas las culturas y lugares en diálogo con las comunidades puede ofrecer una respuesta al desafío mundial de abordar las desigualdades persistentes.

Este estudio pone de relieve el valor de trabajar en colaboración para poder articular nuevos objetivos, prácticas y herramientas que traspasen fronteras y ayuden a unir fortalezas para enfrentar problemas comunes y crear nuevas soluciones que hagan posible que todo el alumnado sin excepción consiga alcanzar sus sueños.

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