El acoso sexual es un tema que preocupa a muchísimas personas y desde la comunidad científica internacional se está investigando cómo prevenirlo y eliminarlo y cómo lograr sociedades que se posicionen al lado de las víctimas. Algunas de estas investigaciones se centran en el uso de tecnologías y, en concreto, de videojuegos que contribuyen a este objetivo. Un grupo de investigación de la Universidad de Chicago, el Center for Interdisciplinary Inquiry and Innovation in Sexual and Reproductive Health [Centro para investigación interdisciplinar e innovación en salud sexual y reproductiva], fundado por la investigadora Melissa Gilliam, está desarrollando videojuegos para promover el diálogo en torno al acoso sexual, tan necesario entre los y las adolescentes.

Desde el Game Changer Chicago Design Lab que ha desarrollado el grupo de investigación, Gilliam y su equipo están investigando sobre la eficacia de un videojuego sobre el bystander intervention, es decir, la intervención y actuación de las personas que son testigos de situaciones de acoso. El videojuego, que se llama Bystander, está diseñado en formato cómic y presenta a los y las jugadoras cuatro episodios de acoso y abuso sexual como, por ejemplo, profesorado haciendo comentarios inapropiados, o sentirse presionada para tener sexo. A partir de estas situaciones y diferentes mitos sobre la violación y el acoso, los y las jugadoras tienen que decidir cómo responder, y en función de sus decisiones se les presentan diferentes lecciones.

Los episodios presentados en el videojuego fueron diseñados a través del diálogo con los y las investigadoras y un grupo de jóvenes asesores y asesoras, lo cual permite que estos episodios se acerquen más a la realidad que viven muchos y muchas. Un estudio piloto llevado a cabo en 2016 en dos aulas de alumnado de alrededor de 17 años encontró que, de los 46 estudiantes que participaron, el 97.6% consideraban que ofrecía información valiosa y relevante. Ahora se están realizando más estudios con más participantes para demostrar su eficacia e impacto en diferentes entornos. El diálogo entre ciencia y ciudadanía y los avances tecnológicos y científicos contribuyen así a grandes mejoras en nuestra sociedad.

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación