Los datos publicados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ONU Mujeres evidencian que la mayoría de los países no están tomando las suficientes medidas, ni implementando las políticas necesarias para proteger a las mujeres y a las niñas del impacto de la crisis de COVID-19. 

Para este estudio han analizado 206 países que han adoptado 2.517 medidas a nivel gubernamental. De este total, sólo 992 medidas en 164 países tienen perspectiva de género. Las acciones que se están llevando a cabo se clasifican en tres áreas: las que abordan la violencia contra las mujeres y las niñas, las que apoyan a quienes proveen trabajo de cuidados no remunerados y las que refuerzan la seguridad económica de las mujeres.

Así,  solo 25 países (el 12% del total) han introducido medidas con perspectiva de género que abarcan estas tres áreas. Además de España, los otros estados que han tomado medidas en las tres áreas son Albania, Angola, Argentina (el que más, 26), Bolivia, Canadá, Chile, China, Costa Rica, Egipto, India, Indonesia, Italia, Letonia, Malta, México, Países Bajos, Nueva Zelanda, Perú, Rumania, Rusia, Serbia, Eslovenia, Trinidad y Tobago, y Estados Unidos.

Desde las Naciones Unidas señalan que las principales medidas y las más urgentes son las relacionadas con la Violencia de Género. Estas medidas se centran sobre todo en  el fortalecimiento de los servicios esenciales como los refugios, las líneas de ayuda y otros mecanismos de denuncia, aunque detectan que en la mayoría la financiación es insuficiente para su sostenibilidad. 

El informe cierra con una importante conclusión: La Covid-19 puede representar una importante oportunidad para transformar los modelos socioeconómicos actuales y caminar hacia un futuro basado y guiado por la justicia social y la igualdad de género. 

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