El cierre de las escuelas a causa de la pandemia ha aumentado drásticamente el interés en las opciones de enseñanza en remoto, siendo la Realidad Aumentada (AR) y la Realidad Virtual (VR) unas de las opciones que más protagonismo están ganando, según echoAR.

Aparte de las videollamadas para dar clase, cada vez más estudiantes están experimentando desde sus casas con aplicaciones para aprendizaje interactivo a través de la AR y VR. Por ejemplo, Expeditions, de Google, puede llevar al alumnado de excursión y explicar a la vez datos interesantes sobre los paisajes que ven; de hecho, hay ya más de 900 expediciones distintas. Por otro lado, la compañía zSpace ha desarrollado aplicaciones inmersivas e interactivas de VR y AR dirigidas a educación primaria y secundaria, a estudiantes de medicina y de formación profesional. A su vez, con la intención de poder dar una mayor sensación de contacto personal, gracias a Omnivor en poco tiempo los y las estudiantes podrán ver un holograma de sus profesores como si estuvieran recibiendo la clase en directo.

Es cierto que las escuelas no pueden proveer a su alumnado de las gafas o los objetos necesarios para realizar clases virtuales con VR todos los días. Sin embargo, se está examinando la compatibilidad de diferentes herramientas de AR o VR con aparatos que más alumnado pueda tener (como móviles o tablets). De este modo, la AR y VR podrán mejorar la experiencia educativa no solo ahora, sino más allá de la pandemia.

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