Hablamos en el artículo de hoy sobre las personas que eligen las Nuevas Masculinidades Alternativas (NAM) para tener relaciones plenamente satisfactorias y los efectos que puede tener también esta decisión en la superación de la desigualdad y la violencia de género.

Independientemente de la orientación sexual, se escoja a quien se escoja; sin importar la duración o el tipo de relación, normalmente se quiere encontrar en esa relación: diversión, placer, excitación y pasión. Además, resulta clave que también se desee acompañar estos sentimientos de valores como la solidaridad, el respeto, la comunicación o la honestidad. Sin embargo, a veces el primer elemento, todo lo vinculado al deseo, se busca sin el segundo priorizando los valores negativos en la otra persona. Ello se debe, sobre todo, a una socialización marcada por un discurso coercitivo dominante. No obstante, las NAM buscan ambas cosas en sus relaciones, sean esporádicas o para toda la vida.

Las NAM son conscientes y huyen de las relaciones marcadas por el discurso coercitivo dominante que siguen el rasero de la doble moral: o ser el que lleva las riendas, o el que va detrás de alguien. Un NAM no quiere tener ninguno de estos dos papeles. Por supuesto, no quiere contribuir a estructuras que pueden derivar en violencia de género y es coherente con ello desde sus relaciones afectivo-sexuales. Pero tampoco se deja arrastrar por alguien que no le corresponde, ni le generan ningún interés las personas que se sienten atraídas por modelos MTD: se hace valer y no dedica ni un minuto a personas que tienen actitudes de desprecio.

La aportación que hacen los chicos y hombres atractivos e igualitarios, al no elegir a personas que desean a una masculinidad tradicional dominante, consiste en un paso adelante para la superación de relaciones que fomentan las desigualdades, y un acercamiento a relaciones igualitarias y 100% placenteras. Significa también una gran ayuda para chicos igualitarios y no violentos que de esta forma ganan seguridad y tienen la posibilidad de dirigir sus elecciones y sus deseos hacia las personas que sí quieren relaciones en las que ambas partes disfruten al máximo y mejoren sus vidas.

Las NAM, desde sus relaciones personales, cuando construyen dichas relaciones con personas que los valoran y que les tratan igual de bien que ellos lo hacen, están tejiendo una de las mayores revoluciones de las últimas décadas. Se trata en definitiva de buscar y tener relaciones recíprocas, igualitarias, honestas y con deseo y placer máximo sin dobles discursos. Las NAM pueden, desde el ejemplo de sus relaciones exitosas, ofrecer a todo el mundo la oportunidad de transformar sus deseos y cumplir sus mejores sueños.

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