Las Nuevas Masculinidades Alternativas (NAM) se caracterizan por ser masculinidades que aúnan actitudes vinculadas a los mejores valores, la valentía y el atractivo. Se erigen como una alternativa clara y contundente para frenar la violencia de género y promover las mejores relaciones afectivas y sociales en cualquier entorno. Tal y como se ha mencionado en esta sección, las masculinidades se aprenden en la socialización, con lo cual, y como ya sabemos por las evidencias al respecto, no podemos dejar a la suerte esta socialización. 

Así pues, ¿cómo podemos, desde la educación, contribuir a este objetivo? 

Las evidencias científicas, como por ejemplo en el proyecto del programa marco de la Comisión Europea INCLUD-ED,  han descrito el aprendizaje dialógico como un teoría educativa que tiene impacto social porque genera espacios académicos y de valores de calidad, que pueden desarrollarse en cualquier entorno y que ya han ayudado a muchos niños y niñas y a muchas personas adultas a conseguir grandes cotas de transformación educativa y personal.

Las Actuaciones Educativas de Éxito (AEE) tienen los elementos necesarios para generar espacios dialógicos de transformación en los que las actitudes de los niños y los chicos pueden ser de NAM gracias al tipo de socialización que dinamiza las interacciones. Estas AEE están basadas en los principios del aprendizaje dialógico y en ellas se promociona y se cuenta con la participación de las familias y los agentes de la comunidad como un componente necesario para el éxito educativo y social.Y es que, cuando se valoran los argumentos más válidos, que provienen de la inteligencia cultural de las personas participantes, y se pone la mirada en la solidaridad y la diversidad de todo el mundo, se generan transformaciones muy profundas que crean sentido en aspectos importantes de la vida, se generan aprendizajes de máximos y se consigue acercar la igualdad de resultados a todos los niños y las niñas.

Los grupos interactivos, las tertulias dialógicas y el modelo dialógico de prevención de conflictos son AEE que ayudan a la visibilización de aquellos niños con valores igualitarios y solidarios, que cobran protagonismo y que resultan más atractivos, de más valor social. Ese niño o chico será el que ayude en los grupos interactivos a quien necesite apoyo, o el que sepa reconocer un argumento válido en una tertulia literaria dialógica, potenciando la fuerza y la valentía de los demás compañeros y compañeras.

Lo mismo sucede con la aplicación de actuaciones basadas en la socialización preventiva de la violencia de género. Cuando un chico se hace valer, rompe la ley del silencio, se posiciona y da apoyo a la víctima ante una situación de violencia escolar de manera valiente y decidida, se convierte en un amigo con el que se puede contar, con el que muchos niños y niñas desean jugar. Anima a otros y a otras a ser valientes, a formar parte del club de los valientes de la clase, porque son los que hacen lo difícil: tomar posición frente a la violencia y la coacción. Los centros que son Comunidad de Aprendizaje o que aplican AEE en sus aulas están haciendo este tipo de esfuerzo y de contribución. Llevan las evidencias científicas a las aulas para ayudar a superar las desigualdades y para reducir y eliminar la violencia.

La tarea de las y los docentes puede convertirse en potenciadora de estas interacciones, en un andamiaje de relaciones y aprendizajes y en una guía para permitir espacios de libertad, donde el conocimiento y los sentimientos sean el motor de mejora, de felicidad y de salud de los alumnos y las alumnas. Espacios en los que el atractivo y el valor social esté dirigido hacia los chicos no-violentos.

Cuando los docentes cambian la perspectiva educativa hacia una visión comunitaria del aprendizaje de los valores sociales, se abren oportunidades de socialización en conductas que promueven chicos NAM. Los principios del aprendizaje dialógico aseguran la calidad de las relaciones sociales y van generando pautas de masculinidad que permiten a muchos niños o chicos alejarse con seguridad de los modelos tradicionales no igualitarios. 

Con las ideas de Paulo Freire, “La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que cambiarán el mundo”, y de Jesús Gómez, “Creemos en las personas y en la fuerza de la razón y de los sentimientos”, podemos empezar por aplicar AEE y, entre otras aportaciones, las NAM contribuirán a frenar la violencia para tener relaciones deseables y ampliar los espacios en los que se pueda vivir y convivir con igualdad, libertad y pasión. 

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