Glitch es una plataforma que trabaja para acabar con el acoso en línea, fundada por Seyi Akiwoko en 2017. El objetivo principal es visibilizar el alcance e impacto de este problema para que desde la legislación se tomen las medidas y se desarrollen las políticas de protección pertinentes que más favorezcan a las víctimas. Los tres pilares fundamentales en los que se basa Glitch son la visibilización y concienciación del problema, la protección de las víctimas y la acción efectiva. Para lograrlo desarrollan una serie de formaciones y talleres dirigidos a jóvenes de todas las edades, desde la escuela primaria hasta la universidad, que se centran en cuestiones como la ciudadanía digital y el autocuidado en las redes

La definición que aporta Glitch sobre la ciudadanía digital se basa en las concepciones del Consejo de Europa y del currículum de Australia y consiste en el derecho de todas las personas a intervenir en la totalidad de los espacios virtuales sin recibir ningún tipo de discriminación. La ciudadanía digital respeta y mejora los derechos humanos de todas las personas online y abarca tres elementos clave: responsabilidades individuales, sociales e institucionales.

Todas estas actuaciones del programa vienen impulsadas desde el posicionamiento activo del bystander intervention, que se lleva a cabo en colaboración con otras organizaciones y que, como sabemos por los aportes de la evidencia científica en este campo, constituye una medida eficaz para la prevención de la violencia y la protección de las víctimas entre los iguales. 

Según los datos recogidos por Glitch, el 73% de las mujeres están expuestas o han experimentado alguna forma de violencia en línea; de las misma forma el 83% de las personas trans han recibido acoso en línea. En este sentido, en la línea de lo que vienen declarando diversos organismos también en otros contextos, la pandemia del COVID-19 no ha hecho más que empeorar estos datos incrementando el uso de internet y el riesgo de padecer acoso en las redes. Es por ello que es urgente, ahora más incluso, asegurar que las personas que puedan ser víctimas de este tipo de violencia virtual sepan cómo mantenerse a salvo y poner en marcha las herramientas que les permitan priorizar su bienestar en línea. 

Glitch asegura que su organización tiene el compromiso de continuar proporcionando formación y recursos a estas mujeres y personas no binarias como ciudadanas digitales competentes que conozcan los mecanismos que les amparan ante la violencia, además de saber cómo prevenirla y protegerse de ella. Miles de personas se han formado por todo el mundo en estos talleres y los resultados muestran que el 96% de las participantes son capaces de responder de forma efectiva al abuso en línea por sí mismas y para otras. 

Durante el verano, Glitch ofrecerá un programa de talleres gratuitos para mujeres y personas no binarias sobre autocuidado digital y seguridad en las redes a través sus webinars.

Gracias a su trabajo, la organización ya ha conseguido que alrededor de 3.500 jóvenes de Inglaterra y del resto de Europa hayan recibido la formación sobre ciudadanía digital. Además, han logrado cerca de 100 donaciones dirigidas a ayudar a #fixtheglitch, la primera edición de la herramienta diseñada por la entidad para dar apoyo a las personas que quieren contribuir a la erradicación del abuso online pero no saben cuáles son las actuaciones que mejores resultados pueden dar. Por otro lado, más de cien personajes de la vida pública han recibido la formación individualizada de Digital Resilience, un programa especial para aquellas personas que desean llevar un liderazgo y una presencia virtual desde el activismo público manteniéndose seguras para poder alcanzar los objetivos que se proponen.

Finalmente, otro de los logros de Glitch es que la organización fue presentada en la 38 edición del Consejo de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en Violence Against Women y su trabajo reconocido por el parlamento británico. Al fin y al cabo, son las medidas de protección que se basan en lo que dicen las evidencias científicas las que mejores resultados están dando en lo que respecta a la prevención de la violencia y a la protección de las víctimas en todos los ámbitos y el posicionamiento activo de los iguales es un elemento clave para frenarla.

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