Los medicamentos falsos suponen un grave problema para la salud de millones de personas en todo el mundo. La presencia de estos medicamentos se calcula que llega a uno de cada diez productos en países empobrecidos. La situación en África es todavía más grave ya que es en el continente africano donde se detectaron casi la mitad de los medicamentos falsos entre 2013 y 2017. Ante esta situación, en este año 2020 siete países de África ya se han empezado a movilizar para combatirlo. Representantes políticos de Congo, Níger, Senegal, Uganda, Gambia, Ghana y Togo se han reunido en este último país para abordar esta problemática que afecta a la salud pública.

Estos medicamentos falsos o de baja calidad afectan negativamente a la salud de más de 100.000 personas cada año en África dado que, o son ineficaces para tratar la enfermedad, o bien tóxicos al consumo. Los medicamentos contra la malaria o los antibióticos son los medicamentos que más susceptibles son a esta manipulación y se calcula que un 64% de los medicamentos contra la malaria son falsos. Este problema afecta más a los sectores más empobrecidos de estos países, al no poder permitirse a nivel económico el coste de los medicamentos reales, siendo especialmente grave en el caso de niños y niñas.

Ante esta situación, Togo ha sido un país pionero en esta lucha contra el tráfico de medicamentos falsos y ya en 2015 cambió la legislación para dar respuesta al problema. En el inicio de este año 2020 las movilizaciones se han extendido a más países de África que se han reunido en Lomé para establecer las medidas a implementar. Entre estas medidas, los países se han comprometido a criminalizar el tráfico de medicamentos falsos que, como afirmó el ministro de salud Moustapha Mijiyawa, “matan más que la malaria”.

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