Un estudio publicado en Nature indica que el uso de videojuegos de acción está correlacionado con un aumento en el volumen de la materia gris del cerebro, la superficie externa del cerebro donde se encuentran los cuerpos de las células. El estudio lo llevaron a cabo en colaboración la Chinese University of Electronic Science and Technology y la Australian Macquarie University in Sydney.

Esta superficie es parte del sistema nervioso central y es esencial para funciones cognitivas de orden superior. A través de un escáner MRI, los y las investigadoras realizaron imágenes del cerebro de varios jugadores y jugadoras de videojuegos “expertas” y amateurs y encontraron que la conectividad funcional en regiones del córtex cerebral y el volumen de la materia gris eran mayores en personas expertas que en amateurs. Una mejor conectividad funcional puede llevar a procesos de pensamiento más rápidos, con lo que estos resultados pueden ser especialmente beneficiosos para aquellas personas que juegan a menudo a videojuegos de acción. 

Cada vez son más los estudios que muestran evidencias de la plasticidad cerebral, lo cual posibilita que podamos “entrenar” procesos cognitivos como la memoria, la rapidez de estos procesos o la atención, entre otros. Por lo tanto, dado el aumento de la presencia que tienen los videojuegos en nuestro día a día, puede ser positivo utilizarlos como una práctica más para mejorar funciones cerebrales que tienen una gran relevancia, desde aprender a leer o resolver problemas matemáticos hasta interactuar con otras personas. Eso sí, también es importante determinar qué tipo de videojuegos tiene un mayor impacto, no solo en estos procesos cognitivos, sino también en otros aspectos esenciales de nuestras vidas, como la manera en la que nos relacionamos con los y las demás.

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