Osso VR

El Diario Feminista ha publicado en diversas ocasiones algunos de los beneficios de la tecnología en diferentes aspectos de nuestras vidas. Un ejemplo sobre el que hace poco se publicaba en el Washington Post es el uso de la Realidad Virtual (VR en inglés) para la formación de cirujanos y cirujanas a través del software Osso VR, fundado en 2016 por Justin Barad, cirujano ortopédico de UCLA, y escogido por TIME como una de las mejores invenciones del 2019.

 

Todo empezó a partir de la reflexión que hacía Barad sobre el problema con el que muchos y muchas cirujanas se encuentran a menudo: situaciones impredecibles y en muchos casos desconocidas hasta el momento de la cirugía, en las que se ven obligados y obligadas a operar sin conocimiento suficiente del caso concreto o con cierto tipo de aparatos quirúrgicos con los que no han trabajado previamente. Asimismo, la formación de cirugía se basa en muchos casos en la observación, con lo que no tienen una experiencia directa con las herramientas que usarán en el futuro. Además de la ineficacia en muchos casos de este tipo de formaciones, en muchos otros resultan muy caras. Para solucionar estos problemas, decidió crear una manera más eficiente de formar a cirujanos y cirujanas a través de la tecnología utilizada en videojuegos.

 

Osso VR permite a estudiantes de medicina y a cirujanos y cirujanas entrenar sus habilidades quirúrgicas sin la preocupación de cometer errores. Además, la RV ofrece también la posibilidad de que quienes están entrenando se conecten virtualmente desde diferentes espacios y así puedan trabajar en equipo. Los resultados de esta creación ya se están evidenciando: según un estudio realizado por UCLA, entrenar con Osso VR es 230% más eficaz que con otros métodos de formación. Está claro que, si la usamos de manera ética, la tecnología puede ser y ya está siendo una gran aliada para mejorar muchas vidas. 

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación