NASA Ingienera Lindsay Aitchison, Créditos: Wikimedia (NASA/Aubrey Gemignani)

Recientemente la NASA ha publicado un informe acerca de las oportunidades iguales de empleo en la agencia en forma de plan estratégico [NASA Equal Employment Opportunity Strategic Plan: FY 2017–19] en el que expone la situación actual de las empleadas de la agencia espacial.

Curiosamente, 2019 podría llamarse el año de la mujer para la NASA, tal y como expone un artículo de The Washington Post, puesto que ha habido y están planeados diversos acontecimientos destacables. En primer lugar, el pasado mes de octubre las astronautas Christina Koch y Jessica Meir completaron la primera caminata espacial femenina y Koch también tiene previsto estar 328 días a bordo de la Estación Espacial Internacional, en la que es la misión espacial más larga cumplida por una mujer. En segundo lugar, la NASA también tiene entre sus planes una misión lunar bajo el nombre Artemisa, que en la mitología griega era la hermana del dios Apolo –recordemos las misiones lunares antecedentes bajo el nombre de Apollo–.  En esta misión, según la agencia, un hombre y una mujer visitarían juntos la Luna para 2024. También, y en tercer lugar, un mayor número de mujeres están posicionadas en puestos de alto rango, como Leanne Caret, que dirige la División de Defensa y Espacio Boeing, y Gwynne Shotwell, presidenta y directora de operaciones de SpaceX.

Ahora bien, aunque hay varios logros que marcan este 2019 y, a pesar de haber más mujeres en puestos de alto rango, su número sigue siendo minoría. Según una encuesta realizada por la agencia, las mujeres representan un tercio del total de personas empleadas en la NASA –17.000 personas– y solo el 28% de ellas ocupan puestos de liderazgo ejecutivo senior y el 16% puestos de empleados físicos senior. Esto también es consecuencia de la poca presencia de mujeres en el ámbito de la ingeniería, como se lleva señalando desde hace un tiempo. El informe también ha cubierto los casos de acoso en la misma agencia, que a lo largo de los años se ha visto afectada por el movimiento #MeToo. Del total de personas empleadas, solo el año pasado hubo 62 quejas, 27 de las cuales fueron en base a acoso sexual y hubo también quejas de discriminación sexual.

El estudio es extenso y hay mucho por abundar pero, a pesar de todo, saber que el 2019 ha sido un gran año para las mujeres de la NASA es una mota de esperanza para los próximos que vendrán. Trabajando en el rechazo de cualquier tipo de violencia, las mujeres conseguirán llegar a la Luna y más allá.

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