Tertula Diálogica Feminista en una peluqueria de Terrassa. Foto Núria Marín

Me invitaron a una charla sobre Simone de Beauvoir, la conferenciante, abogada especializada en violencia de género, al acabar me comenta que a ella le gustaría crear un espacio de lectura de ciudad para profundizar en el feminismo, pues detecta que muchas mujeres se consideran feministas desde las corrientes de opinión formadas en las redes sociales no siempre contrastadas y también desde las ocurrencias propias o ajenas.

Es una idea sugerente. Mujeres de la ciudad debatiendo en torno a textos científicos de temática feminista.

Le comento que en el colegio las tertulias dialógicas funcionan muy bien con la pequeña infancia, con jóvenes, con los familiares y con el profesorado.

Es una dinámica muy diferente. El diálogo entre las participantes es la clave del éxito. Siempre referenciando el texto, párrafo, página y acompañando un argumento de experiencia, vivencia,… que da paso al debate. Un debate en clave igualitaria donde todas nos sentimos protagonistas.

Marisa se emociona, no conoce este tipo de tertulias pero se anima a iniciar el Proyecto y juntas iniciamos el sueño de abrir a la ciudad un espacio de mujeres dispuestas a hablar y debatir en clave feminista. Un feminismo dialógico.

Empezamos a publicitar la tertulia dialógica entre nuestras amigas, hermanas, madres, conocidas, compañeras, vecinas, mujeres de entidades muy diversas y siempre buscando la pluralidad del grupo.

Todas nos sentimos responsables de conectar con otras mujeres y de atraer a la tertulia mujeres diversas por su edad,  procedencia, cultura, religión, formación académica, …

Empezamos la primera tertulia en la misma sala del centro cívico donde surgió la idea. Y desde la primera tertulia siempre pedimos a las participantes que hagan propuestas para ir compartiéndola en diferentes espacios de la ciudad.

Desde que comenzamos más de cien mujeres se han acercado a la tertulia feminista dialógica.  Tertulia que hemos realizado en espacios de la ciudad: municipales, vecinales, de entidades feministas, siendo el espacio más singular una peluquería de una participante.

Empezamos leyendo artículos: “Socialización preventiva de la violencia de género”. De R. Flecha, L Puigvert i G Redondo. “Mas allá del lenguaje sexista. Actos comunicativos en las relaciones afectivo-sexuales de los y las adolescentes” de O. Rios y M. Christou. “Nuevas masculinidades alternativas y la superación de la violencia de género” de R. Flecha, L. Puigvert y O. Ríos.

Y ya vimos que teníamos dinámica y que el grupo exigía un libro.

Escogimos leer a bell hooks, “El feminismo es para todo el mundo”, un libro y una autora que nos emocionaron y nos llevaron a debates intensos. Juana comentaba: “bell hooks dice con palabras sencillas y frases cortas lo que yo pensaba toda la vida y jamás lo había expresado así. Me doy cuenta que me identifico con ella cuando describe sus pensamientos, así que soy tan feminista como ella o más”

El libro que estamos leyendo ahora es de Lidia Puigvert, “Las otras mujeres”. Trini, una participante fue la primera en intervenir: “Estoy emocionada, por fin leo un libro que habla de mujeres como yo”.

O cuando Antonia nos comenta que “El capítulo me ha hecho pensar en mi madre como una gran mujer. Gracias a ella, a mi madre, hoy soy quien soy. Mi hijo adora a su abuela y suele decirme la suerte que tiene de haber heredado esa genética por parte de la abuela materna”. Aportación que abrió un debate muy interesante de las otras mujeres que, sin definirse como feministas, ya estaban viviendo y actuando como feministas adelantadas a su tiempo.

Esta tertulia feminista dialógica de ciudad me provoca superar mi capacidad de aprendizaje. Aprender a escuchar diálogos y debates en clave feminista que jamás antes hubiera podido sospechar. Aprendo a transformar mi mirada, a escuchar por qué dicen lo que dicen.

A veces lo que tengo planeado para aportar a la tertulia no lo llego a producir porque he aprendido a callar también para escuchar y para que hablen las otras participantes y, en mis silencios, elaboro transformaciones de pensamiento y el concepto “con nosotras” que me hacen mejor.

Y a esperar cada tertulia como una oportunidad de crecimiento y transformación personal individual y a disfrutar colectivamente del conocimiento que nos aportamos todas para avanzar hacia una sociedad más igualitaria.

Si quieres, puedes escribir tu aportación