El 10 de setiembre ha sido el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Los medios de comunicación, como EFE, han hecho eco de la importancia de hablar del mismo para poder prevenirlo. 

La Organización Mundial de la Salud advierte que el suicidio es la segunda causa principal de defunción entre los y las jóvenes de 15 a 29 años. Y según INE, las muertes causadas por suicidio superan (en varios puntos) a las producidas por accidentes de transporte. En las conversaciones de la vida cotidiana hablamos de los accidentes de tráfico, y de las desgracias asociadas. Pero el suicidio sigue siendo, por norma general, un tabú. 

Asimismo, no vale sólo hablar de ello, hay que hablar correctamente. Como ya recogía el Diario Feminista, algunos contenidos producidos por los medios de comunicación pueden, no sólo no tener un efecto preventivo, sino justo lo contrario, generar un grave efecto llamada. 

La OMS nos da pistas de cuáles son los factores de riesgo. El principal de ellos, evidentemente, es un intento previo de suicidio. Pero existen otros factores como: 

– La depresión

– El consumo de alcohol

– Períodos de crisis (emocionales, financieras, de salud…)  

Algunas experiencias que haya vivido la persona también están relacionadas con el suicidio: abusos, conflictos, pérdidas y sensación de aislamiento. 

Si nos paramos a pensar, muchas personas de nuestro alrededor pueden haber sufrido, en algún momento de su vida, algunas de las características que aquí se describen. Y la OMS también nos recuerda que “la prevención también puede desarrollarse fortaleciendo los factores protectores, como relaciones personales sólidas, un sistema personal de creencias y estrategias de afrontamiento positivas”. Indudablemente, la solidaridad y la amistad que practiquemos con las personas de nuestro entorno pueden llegar a ser un factor de protección clave. 

Si bien se necesitan campañas estatales y comunitarias, desde nuestro día a día podemos contribuir con  actuaciones preventivas como, por ejemplo, promover relaciones sólidas, profundas y transformadoras con las amistades que nos rodean. 

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