La compositora de la que hablamos hoy nació en Viena en 1744, aunque su apellido nos parezca cercano, y así es, puesto que tiene ascendencia española.

Marianne von Martínez poseía un gran talento para la música, alentado por su padre que era un gran aficionado a la música y que le procuró una exquisita formación musical.

Desde niña actuó para la corte imperial, llegó a ser una de las intérpretes favoritas de la emperatriz María Teresa.

En el edificio en el que vivía también vivían el poeta Pietro Trapassi y los compositores Nicola Porpora y Joseph Haydn. El padre de Marianne von Martínez contrató a Nicola Porpora como maestro de canto y composición, así la hija tuvo una sólida base musical; también recibió clases de Joseph Haydn y de Johann Adolph Hasse.

La protagonista del artículo que nos ocupa está considerada como una de las compositoras e intérpretes más importantes y famosas del siglo XVIII, reconocida en su época.

Su forma de tocar el clave fue comparada con la de C. F. E. Bach.

Han llegado las siguientes composiciones : cuatro misas, seis motetes y dos oratorios, una colección de cantatas, tres sonatas y un concierto para teclado y una sinfonía.

Gran parte de su producción está compuesta de piezas para voz y, según sus biógrafos, se trata de piezas compuestas para ser interpretadas por ella misma. Entonces, estas composiciones son una evidencia de su gran capacidad vocal ya que contienen pasajes de coloratura, saltos de grandes intervalos y trinos, de modo que se demuestra que Marianne von Martínez poseía una excelente técnica vocal.

Tanto ella como su hermana realizaban en su casa reuniones musicales, que eran famosas en Viena. Las veladas se organizaban semanalmente y acudían compositores como Haydn y Mozart e incluso Beethoven. En ellas la compositora interpretaba las sonatas de Mozart con él a cuatro manos.

En 1790 abrió una escuela de canto; de ella salieron voces importantes.

Marianne von Martínez fue nombrada miembro de la Academia Musical de Bolonia en 1773.

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