Hoy hablaremos de una mujer ciertamente especial, no solo por su faceta como fotógrafa, ilustradora, sino fundamentalmente por su pasión por la ciencia, por su deseo de hacer que su trabajo fuera útil para la ciencia, así concibe sus ilustraciones, como un medio de facilitar a la ciencia su trabajo.
Anna Atkins nació en Tonbridge, Kent, en 1799; era hija del director del departamento de Historia Natural del Museo Británico.
Habitualmente, hablamos de que tenemos que visibilizar a las mujeres que realizaron muchos descubrimientos, inventos, ciencia y demás actividades en el resto de las discipinas porque la historia las ha silenciado, o porque se encontraban con la dificultad de que sus familias no solo no las alentaran, sino que les impedían dedicarse a tareas consideradas propias de los hombres. Pues bien, pienso que es justo destacar que en este caso fue su padre quien le inculcó el amor por la ciencia; en artículos anteriores hemos visto que otros padres también han alentado la carrera de sus hijas. Me parece necesario este pequeño reconocimiento a estos padres, ya que a lo largo de la historia ha habido hombres que, con sus actitudes, han contribuido a dar pequeños pasos en favor de la igualdad, aunque no fuera ese el objetivo, pero con su actitud han ayudado a que podamos hablar de mujeres creadoras, científicas…
Así, Anna Atkins realizó las ilustraciones de las distintas especies de moluscos de los que hablaba un libro que tradujo su padre. Fueron aproximadamente 250 dibujos y en ellos se evidencia la destreza artística, su minuciosidad y perfección para reproducir pequeños matices necesarios para ajustarse a los rigores de la ciencia.
Por lo tanto, fue botánica y llegó a ser miembro de la Sociedad Botánica de Londres. Fue la autora del primer libro ilustrado de fotografías.
Anna Atkins está considerada la primera mujer fotógrafa; hacia 1843 inició la publicación de Photographs of British Algae, un monográfico sobre las algas del Reino Unido, para lo que utilizó la cianotipia como técnica fotográfica. Hoy día se reconoce a este libro como el primer libro impreso e ilustrado con fotografías.
La botánica aprendió esta técnica con el inventor de la cianotipia, Sir John Herschel. Anna Atkins aplicó este proceso con la intención de resolver las dificultades de realizar dibujos precisos de especies científicas.
Su trabajo fue el primer intento de recoger las imágenes de la forma más objetiva posible, de modo que traspasaba el ámbito científico, y consiguió un aporte a las artes y la estética.
👀 Visitas: 270
Comparte esto:
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
- Compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit
- Más
