Miembros del movimiento de la Iglesia Católica alemana

La figura de la mujer en la Iglesia Católica ha estado siempre muy presente. Desde la Virgen María, madre de Jesús y proclamada como Reina de los Cielos, hasta mujeres activistas que lucharon por la igualdad y la justicia social como la Madre Teresa, servidora de los pobres en la India, o Helen Prejean, monja estadounidense defensora y activista a favor de la abolición de la pena de muerte. También a lo largo de la historia del catolicismo varias mujeres han destacado. Algunas de ellas son las médicas Trota de Salerno (S.XI), creadora de distintos tratados médicos influyentes, Dorotea Bucca (S. XV), doctorada en Medicina y Filosofía Moral y catedrática en la Universidad de Bolonia, o Elena Piscopia (S. XVII) en el campo de la filosofía y primera mujer en obtener un doctorado en filosofía.

Sin embargo, la representación de las mujeres en el seno de la iglesia en la actualidad sigue siendo muy inferior al deseado por el colectivo de mujeres católicas. Para luchar contra la marginación y la exclusión de la mujer ha nacido la iniciativa “María 2.0”, de acuerdo con euronews.   

Este proyecto nace en la parroquia de la Santa Cruz, en Münster, Alemania. Lisa Kötter, fundadora de esta iniciativa, reclama el lugar de las mujeres en la Iglesia y por ello, de manera simbólica, alienta a todas las mujeres y hombres a que celebren las misas fuera de las iglesias durante una semana como metáfora de cómo se sienten excluidas de la institución.

A pesar del reconocimiento de las mujeres en el catolicismo, las mujeres alemanas católicas solicitan su lugar en el sacerdocio, apelando directamente al Vaticano y reivindicando el acceso a cargos de responsabilidad. Las impulsoras de la iniciativa, con el apoyo de distintas entidades laicas y algunas voces dentro de la Iglesia, reclaman su espacio en la toma de decisiones además de tener la oportunidad de ser fuente de inspiración para toda la comunidad católica.

Por su parte, durante la entrevista realizada recientemente por Jordi Évole, el papa Francisco reconocía que las mujeres no estaban bien representadas en la Iglesia y que una de las causas es la asociación de la figura de la mujer con la funcionalidad y la servidumbre. Más allá de las funciones, el papa Francisco reconoce la riqueza de la mujer en los procesos de paz y toma de decisiones desde la perspectiva con la que capta la realidad.

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