“¿Quiénes sabían quiénes éramos las camareras de piso? Nadie, éramos esas mujeres invisibles que iban por los pasillos con los carros y nadie nos veía”. Así da comienzo el tráiler de Hotel Explotación: Las Kellys, publicado el pasado mes de noviembre. Un documental de la periodista y guionista barcelonina Georgina Cisquella.

El empeño de unas pocas Kellys, camareras de piso, que tras largas jornadas se reunían en un local de Sants, en Barcelona, hizo que más mujeres quisieran compartir su situación invisibilizada no solo en Barcelona sino en todas las ciudades españolas. Cisquella quiso contar su historia y, a través de una recaudación crowdfunding, se pudo dar voz a todo el colectivo de mujeres que limpian en hoteles.

Visibilizar las precarias condiciones laborales en las que se halla el colectivo de camareras de piso es uno de los principales objetivos de este documental. Desde la Reforma Laboral impulsada en el año 2012 las camareras de piso han visto mermados sus derechos y condiciones laborales, especialmente por la externalización del servicio que han padecido.

Jornadas extenuantes por hasta 400 euros menos de lo que cobraban anteriormente, enfermedades profesionales no reconocidas o mayor facilidad para ser despedidas cuando están de baja son algunas de las denuncias que el colectivo pone en conocimiento de todo espectador.   

En Hotel Explotación también se recoge la lucha que con coraje están batallando a través del asociacionismo de mujeres. El tejer redes de solidaridad entre ellas ha sido fundamental para hacer oír su voz en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento Europeo y también ganar el Premio “TO DO Derechos Humanos en el Turismo”, en este 2019. De acuerdo con las palabras de Yolanda García, portavoz de la asociación Las Kellys en Benidorm, recogidas en una entrevista en este mismo diario:

“El sentirnos invisibles como trabajadoras y muchas veces menospreciadas en nuestro trabajo nos ha hecho más fuertes a la hora de decir basta como mujeres. Y esa misma sensación, al unirnos, ha hecho que esa invisibilidad estalle en mil voces y vivencias, pero, sobre todo, el escucharnos y apoyarnos entre nosotras, ya no somos una mujer sola ante una situación de injusticia, sino muchas compañeras a las que les ocurre lo mismo, hemos pasado de lo individual a lo colectivo.”

Sin duda, un ejemplo inspirador que favorece romper con situaciones y legislaciones que vulneran los derechos de las mujeres. En la foto se puede observar los pases de este mes de marzo, a la espera de que se publiquen más proyecciones para los próximos meses.

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