Harriet Taylor, filósofa inglesa autodidacta, nació en la época victoriana (1807) en una familia de ideas conservadoras que no contemplaba la educación de la mujer más allá de la preparación para ser buena esposa y madre.

Sin embargo, ella tenía deseos de saber y mostrar a las demás personas sus pensamientos y reflexiones. Gozaba de fuertes convicciones, contrarias a las ideas imperantes de la época, en cuanto al papel de las mujeres en la sociedad.

En un primer momento, sus ensayos no tuvieron repercusión social; en ellos deseaba que se estableciera la igualdad definitiva entre hombre y mujer en educación, matrimonio y ante la ley. Posteriormente, cuando se casó con su segundo marido, John Stuart Mill, sus ideas lograron reconocimiento y proyección social.

Harriet Taylor influyó en el pensamiento de John Stuart Mill, ya que éste defendió muchas de las ideas feministas de su esposa. El trabajo principal de Harriet Taylor, aunque firmado por su esposo, promovía que las mujeres accedieran a los mismos trabajos que los hombres y criticaba las brutalidades conyugales poco castigadas en los tribunales, defendía la educación como emancipación de las mujeres y apoyaba el derecho a votar y a ser elegidas.

Harriet Taylor y su marido eran críticos con la regulación matrimonial de la época, que no reconocía la igualdad de derechos de ambos sexos, y consideraron el divorcio como la solucion para terminar con una deteriorada relación conyugal. Cuando ellos se casaron, hicieron una declaración formal en la que renunciaban al abuso de poder que dicha institución otorgaba al marido.

Stuart Mill, al igual que su esposa, reivindicó la educación como medio necesario para conseguir la emancipación de las mujeres en su libro El sometimiento de las mujeres, en el que realizó un alegato contra la sociedad patriarcal tradicional. Se puede considerar a Stuart mill como uno de los hombres que defendieron los derechos de las mujeres junto a ellas.

Ambos analizaron la educación de las mujeres como un aspecto positivo para el acceso al conocimiento, el camino a la profesionalización y al mercado de trabajo. Asimismo, pensaban que la vocación natural de las mujeres no era solo el matrimonio y la maternidad.

Las obras más reconocidas de Harriet Taylor son:

  • Los principios de economía política.
  • En libertad.
  • La emancipación de las mujeres.

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