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Gerifel Cerillo, coordinadora de Tanggol Bavi, la Asociación de Mujeres Defensoras de los Derechos Humanos en Filipinas, ha participado este mes de febrero en el Taller Regional de Estrategias de la Sociedad Civil en Bangkok para el 63º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer y la Revisión de Beijing +25. El encuentro se ha centrado este año en los sistemas de protección social, el acceso a los servicios públicos y la infraestructura sostenible desde la perspectiva de las mujeres.

Cerillo lanzó una crítica sobre la gestión de las infraestructuras para las mujeres de grupos más vulnerables. Tomando de ejemplo el transporte público, que usan la mayoría de las ciudadanas, Cerillo afirma que la mayoría de ellas tiene que levantarse a las 4 de la mañana para conseguir llegar a sus trabajos a las 8 y que hacen el mismo recorrido por la noche, sumado a las cargas familiares que tienen. Además, el coste económico que supone el transporte es elevado. Estos retos abren el interrogante sobre las asociaciones público-privadas en el transporte público y la garantía de ello para las mujeres de los países más pobres. 

El propósito de Tanggol Bavi para la nueva agenda es el de poner más atención a las necesidades de las mujeres a través de sus experiencias diarias, evaluando cómo las políticas en nombre del crecimiento económico han tenido impactos adversos en sus vidas y en su acceso a los servicios públicos.

A nivel de la ONU, ya ha habido debates sobre la efectividad de las asociaciones público-privadas. Sin embargo, es necesario que haya más aportes de las experiencias reales de las mujeres urbanas pobres, con una recomendación específica que diga explícitamente que ciertos servicios, como la educación, la salud y sí, probablemente también el transporte masivo, deben ser impulsados ​​por el Gobierno, al menos principalmente, y no necesariamente por el sector privado. Cerillo expone a las Naciones Unidas las situaciones de precariedad de las mujeres que venden comida en la calle, a las que no les es permitido ni siquiera el derecho a enfermar ni a jubilarse ya que sin ayudas por parte del Estado, cada día que no trabajan, no cobran.

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