Coincidiendo con los ataques mediáticos a las revistas científicas y a los rankings que arreciaron durante la pandemia, la evolución ascendente de las publicaciones de las universidades (PUB) se volvió descendente. Las evidencias científicas han dejado muy claro que esos ascensos o descensos impactan no solo en la producción científica de las universidades, sino también en sus acciones en relación con la violencia de género.
La decisión de la contratación o promoción del profesorado se hacía antiguamente “a dedo”, lo que generaba una sumisión intelectual y personal a los peores. El cambio a una decisión por méritos vino acompañado del reconocimiento de la existencia de violencia de coerción sexual interna y la creación de actuaciones para erradicarla. Un artículo científico analiza con detalle ese cambio y la muy importante contribución feminista a generarlo y realizarlo.
“Casualmente”, el actual descenso coincide también con ataques en algunos medios y algunos pasillos universitarios a quienes fueron pioneras del mencionado cambio. Estamos ante una reacción a los avances conseguidos en lo que llevamos de siglo, una reacción que solo durará lo que tarde la ciudadanía en conocer sus consecuencias. Las personas de ciencia y las que siempre hemos estado y estamos a favor de las víctimas no ocultaremos esta realidad a la ciudadanía, no nos someteremos, no somos sumisas.
👀 Visitas: 43

Investigadora principal de la investigación europea ACHIEVE4EDU del Programa Europeo Horizon, Profesora agregada de la Universitat de Barcelona.

