Pixel

Ha salido a la luz el último informe del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) sobre ‘Percepciones sobre la igualdad entre hombres y mujeres y estereotipos de género’. Se ha hecho especialmente polémica la afirmación de que “En España, el 44,1% de los hombres está “muy” o “bastante de acuerdo” con que “se ha llegado tan lejos en la promoción de la igualdad de las mujeres” que ahora se les está discriminando a ellos”.

En cualquier caso, el artículo de El País atribuye este llamativo resultado a la falta de modelos a seguir positivos y cómodos (seguros) dentro del feminismo, cuando sí hay modelos negativos que generan mucho movimiento alrededor de ellos. Estos personajes dominantes generan mucha confusión con sus discursos ocurrentes y misóginos, que quizá se sienten atacados, cuando lo que pasa es que se ha roto el silencio y se les ha acabado el chiringuito de dominar a los demás con sus conductas machistas y agresivas. 

El análisis de El País plantea dos temas. Primero, el de los referentes: siempre hemos dicho que no necesitamos personajes reales modélicos al 100%, sino fijarnos en actitudes concretas que sí tienen muchos hombres, así como destacar a aquellos que claramente se acercan a ser modélicos en su comportamiento. En segundo lugar, se plantea la preocupación de cómo sumar a los chicos y hombres perdidos a la alternativa que es a la vez igualitaria y exitosa, y no perderlos al recelo más conservador y reaccionario. Para ello, desde hace años se trabaja, desde un planteamiento de socialización preventiva de la violencia de género y las Nuevas Masculinidades Alternativas (NAM) en cientos de centros educativos, muchos de ellos centros abiertos a los hombres de la comunidad que quieren dialogar.

Desde dentro del feminismo, el discurso de personas realmente no feministas, por ser acientífico y violento, genera que más hombres se sumen a este discurso que inician unos cuantos dominantes. Una idea muy dañina es decir que todos somos potenciales agresores, porque genera desconfianza en los hombres por defecto. 

El CIS pregunta por la situación de igualdad en temas como el salario, los ascensos o la conciliación. En torno al 50% de promedio afirman que las mujeres están igual en estas situaciones, incluso cierto porcentaje afirma que tienen una mejor situación que los hombres. El 49,5% afirma que siempre es agradable recibir un piropo. Esta situación, una vez más, es muy fácil de solucionar: con la posibilidad de dialogar en base a evidencias científicas rigurosas y no datos ideológicos, y que lleguen a toda la población. Esto también solucionará el aumento de jóvenes que creen que la violencia de género no es un problema social muy grave, o que exista realmente.

Y aun así, más de la mitad de los hombres encuestados (un 54.6%) no está de acuerdo con la polémica afirmación de que los hombres estén más discriminados. De hecho, ha de ser contrastada con que el 48,2% creen que las desigualdades entre mujeres y hombres siguen siendo “muy grandes o bastante grandes”. Acabando con hallazgos más inspiradores, el 81,2% de ellas y el 74,2% de ellos dicen que “no lograrán la igualdad a menos que los hombres también luchen” por sus derechos.”, hecho que la ciencia afirma desde hace décadas. Además, el 96% de los encuestados afirma que la igualdad entre hombres y mujeres contribuye a hacer una sociedad más justa. Por último, es reseñable que el 86,6% aprueba que un hombre recrimine a sus amigos por tener comportamientos machistas, viendo aquí un indicio de buscar conductas de Nuevas Masculinidades Alternativas.

El CICFEM, Congreso Internacional de Ciencia, Feminismo y Masculinidades, abre sus puertas el 1 y 2 de marzo en Valencia y online a cualquier persona que quiera aprender y debatir de manera igualitaria en base a las evidencias científicas.

Secciones: portada

Si quieres, puedes escribir tu aportación