Rochdale. Wikipedia

El caso de Rochdale ha sido uno de los episodios más oscuros y avergonzantes en la historia reciente del Reino Unido en relación a la explotación sexual de menores. Una persona clave, Maggie Oliver y la reciente Revisión Independiente en la Explotación Sexual de Menores en Rochdale, son actualidad en muchos medios en estos momentos por haber conseguido que la verdad sobre los hechos vea la luz. El Informe publicado este lunes 15 de enero de 2024 revela que hubieron fallos en el sistema y encubrimientos por parte de las fuerzas policiales y los servicios sociales en el proceso de investigación que se llevó a cabo en 2012 cuando se denunció que hasta 47 niñas y niños estaban siendo víctimas de abusos y tráfico con fines de explotación sexual.

Maggie Oliver, ha sido en todo este proceso una de las personas que denunció la situación ante la justicia y que a pesar de haber experimentado represalias por apoyar a las víctimas, ha seguido luchando contra viento y marea para que se haga justicia y aflore la verdad de los hechos. 

Esta revisión independiente, ha hallado entre otras cosas lo que M. Oliver y la red de víctimas de Rochdale ya habían denunciado en numerosas ocasiones, la existencia de fallos en el sistema de protección y justicia que permitieron que la explotación sexual infantil prosperase en Rochdale. El informe destaca la falta de coordinación efectiva entre la policía y los SS.SS, así como negligencia en la identificación y salvaguarda de las víctimas. Uno de los hallazgos más preocupantes es el encubrimiento sistemático de tales abusos. Según esta revisión, tanto la policía como los servicios sociales no abordaron correctamente las denuncias, contribuyendo así a la revictimización de las víctimas por un lado y la impunidad de los abusadores, muchos de los cuales han permanecido libres de condena durante demasiado tiempo.

Por último, el report hace un llamado urgente a la reforma y rendición de cuentas y propone cambios significativos en el procedimiento que tanto la policía como los servicios sociales deben llevar a cabo en estos casos.

Una buena noticia para todas las víctimas así como una oportunidad más para que la sociedad exija responsabilidad a aquellas personas que permitieron los abusos y el tráfico sexual de menores en Rochdale. Tanto la valentía de Maggie Oliver y el resto de personas al frente de esta lucha debe ser visible así como servir para que el sistema garantice que nunca más se permita algo así. La justicia y la protección de las personas más vulnerables, menores entre éstas, debería ser máxima prioridad en una sociedad más segura y justa para todo el mundo.

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