UN WOMEN

En el Estado de Rakhine, Myanmar, campos productivos quedan sin cosechar, convirtiéndose en otro peligroso campo de batalla tras la siembra de minas terrestres tras el golpe militar en 2021.

Mujeres y niñas que se aventuran solas en estos campos enfrentan no solo las amenazas de explosiones, sino también violencia sexual. Un estudio de UN Women revela que la mitad de las mujeres en Myanmar temen salir de sus vecindarios.

Ante la creciente violencia de género en hogares debido al hambre y la pobreza, organizaciones locales lideradas por mujeres se han convertido en la única línea vital. UN Women ha respaldado a 91 de estas organizaciones, proporcionando servicios críticos y entrenamiento en liderazgo y defensa. Aunque las fronteras internacionales están cerradas para los trabajadores humanitarios, estas organizaciones locales siguen brindando apoyo esencial  

Las redes solidarias internacionales con dichas organizaciones son fundamentales para superar los riesgos que día a día se encuentran.

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