Women in Global Health nació con el propósito de lograr un mundo que valore la fuerza impulsora de las mujeres para mejorar la salud mundial, aprovechando su capacidad para construir redes de solidaridad y establecer colaboraciones entre las mismas, incluyendo también las voces de las mujeres que se encuentran en entornos subrepresentados como pueden ser los países de bajos ingresos. 

La organización fue fundada sin ánimo de lucro en 2015 por cuatro mujeres que se encontraron con una respuesta desbordante en las redes sociales. Cinco años después WGH sigue siendo impulsada por personas voluntarias y cuenta ya con más de 45 sedes en más de 40 países así como alrededor de 5500 miembros en más de 90 países entre las que se encuentran enfermeras, parteras, médicos, profesionales de la salud pública y el sector privado, formuladores de políticas de salud, trabajadoras comunitarias de la salud, investigadoras y farmacéuticas.

Una de las líneas de trabajo de WGH es la realización de Informes basados en la evidencia científica a través de los cuales se refleja la brecha de género en la salud global así como la importancia de la participación y el liderazgo de las mujeres en estos temas. 

En este sentido la organización publicaba hace unos meses el Informe Her Story: Ending Sexual Violence and Harassment of Women Health Workers (Acabar con la explotación, el abuso y el acoso sexuales de las trabajadoras sanitarias) como resultado del proyecto de investigación y la plataforma #HealthToo, sobre el problema generalizado y el acoso sexual que experimentan las trabajadoras de la salud.  El análisis ha sido realizado contando con el testimonio de mujeres de más de 40 países así como la recopilación de relatos a través de la literatura científica existente y, también, a través de socios de muchos otros países, como datos sobre la explotación sexual, abuso y acoso (SEAH por sus siglas en inglés) en salud para reflejar la realidad y naturaleza de un problema que sufren muchas, las condiciones que lo posibilitan y las claves que se recomiendan implementar para poner fin al SEAH en el ámbito de la salud. 

El trabajo realizado por WGH sin duda, ayudará y orientará la toma de soluciones frente a esta problemática en muchos casos. Especialmente de acuerdo en el punto en que recuerda que, si bien, asegurar la paridad de género en los cargos es importante en muchos aspectos, esta situación per sé no garantiza su eliminación sino que sólo se frenará si las personas que se encuentran en esos puestos de responsabilidad, independientemente de su género, se comprometen y abordan intencionalmente el SEAH. 



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