Una víctima denunció a un soldado en servicio del ejército británico por violación. El acusado fue procesado por violación en octubre de 2017, pero un jurado de un tribunal superior consideró que los cargos en su contra no estaban probados, un controvertido veredicto escocés que absuelve a una persona acusada pero no llega a declararla no culpable.

El jurado pidió a la víctima que pensara en el impacto que la denuncia tendría en la carrera militar del acusado. Y, según defiende ella en The Guardian, la trataron desde el inicio como si fuera ella quien hubiese cometido un delito. El juicio y las consiguientes revocaciones se han alargado durante años, sumando la pandemia por medio. Durante el proceso la víctima trató de suicidarse y se le diagnosticó un trastorno de estrés postraumático. 

Activistas contra la violencia sexual dicen que creen que la disponibilidad de veredictos no probados, lo que deja al acusado inocente ante los ojos de la ley, tiene un impacto desproporcionado en los casos de violación y agresión sexual, lo que lleva a tasas de condena notablemente más bajas. El gobierno escocés abrió el mes pasado una consulta sobre el veredicto con vistas a reformarlo. Las víctimas apuntan que el dinero nunca repara el daño, y mucho menos el daño que provoca la no acusación en los juicios. Es por esto que están exigiendo al gobierno que reformule las leyes para que se puedan aplicar condenas y se proteja a las víctimas como es debido. 

Secciones: portada

Si quieres, puedes escribir tu aportación