Son muchas las evidencias que han demostrado que las conversaciones mantenidas por niños y niñas con sus padres y madres influyen en el desarrollo posterior de sus habilidades lingüísticas y de las destrezas que se relacionarán más adelante con el manejo de un amplio vocabulario y un buen uso del lenguaje académico. Precisamente por eso, la investigación se preocupa y se ha preocupado mucho por descubrir cómo mejorar las interacciones con los niños y niñas para que las conversaciones mantenidas con sus padres y madres sean más extensas. 

La revista “Journal of Child Language”, indexada en los niveles más altos de las publicaciones científicas, publica el trabajo An intervention to increase conversational turns between parents and young children, en el que se recoge una investigación llevada a cabo con 36 parejas de padre o madre con un hijo o hija de entre 4 y 5 años de edad, dentro de un estudio más amplio sobre las interacciones en las horas de las comidas familiares. 

En esta intervención, tras un primer contacto de las parejas, se ofrecía a la mitad de los padres y madres formación sobre lenguaje descontextualizado (no referido a objetos o realidades presentes en ese momento), mientras que la otra mitad serviría de grupo de control. Las familias que habían recibido la formación incorporaban a las conversaciones familiares participaciones “READY” (por las siglas en inglés de las instrucciones recibidas) que incluyeran recuerdos de hechos pasados, explicaran conceptos abstractos, incluyeran preguntas abiertas e hiciesen hipótesis sobre el futuro, teniendo presente que este tipo de conversaciones podría mejorar el futuro académico de sus hijos e hijas. 

Tras solamente un mes de intervención ya se aprecian importantes diferencias en la extensión de los turnos de palabra de los niños y niñas, la cantidad de turnos de palabra que toman, la proporción de turnos en los que usan el lenguaje descontextualizado y una mayor diversidad en el vocabulario empleado. El estudio nos ofrece evidencias sobre cómo la calidad de las interacciones es clave para el desarrollo de las destrezas lingüísticas y que las intervenciones positivas y bien planificadas sobre ciertos aspectos muy concretos en el lenguaje pueden, además, tener efectos positivos en muchos otros. 

La ciencia puesta al servicio de las personas y de nuestra comunidad educativa puede construir un futuro mejor para nuestros niños y niñas y ya lo está haciendo.

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