Tras la intensa investigación desde diciembre de 2020, la UCAS (Unidad contra las agresiones sexuales) de los Mossos d’Esquadra ha podido detener al presunto agresor sexual reincidente de Sant Cugat del Vallés. 

Para la investigación ha sido clave la colaboración de las víctimas y de su entorno para detener finalmente al presunto agresor que ya se ha ingresado en la prisión a la espera del juicio.

Según las fuentes oficiales, el presunto agresor tomaba muchas medidas de seguridad para no ser identificado, pero la ubicación de su señal móvil en los lugares donde se denunciaron las agresiones ha desmantelado su coarta de estar supuestamente en otras localizaciones.

 

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