Una víctima, de Praga, presentó cargos contra su atacante en 2019 y soportó un caso judicial de 18 meses. Apunta en The Guardian que tenía todas las evidencias, los mensajes espeluznantes, los partes médicos. Pero nada de eso fue suficiente. Si bien el tribunal determinó que había habido relaciones sexuales sin consentimiento, el acusado fue absuelto sobre la base de que no había pruebas suficientes de que constituía violación.

La definición legal de violación en la legislación checa requiere violencia o amenaza de violencia, o un abuso de la incapacidad de la víctima para defenderse. Pero las activistas argumentan que esta definición es demasiado limitada y contribuye a la pequeña cantidad de violaciones que se denuncian en el país.

Se estima que cada año se cometen unas 12.000 violaciones en la República Checa, según Johana Nejedlová, fundadora de Konsent, una organización sin fines de lucro que hace campaña contra la violencia sexual, pero solo se denuncian unas 600 de ellas. Una fracción de estas, solo 78 casos en 2019 terminan en enjuiciamientos exitosos.

Konsent, junto con Amnistía Internacional y el grupo sin fines de lucro de derechos de las mujeres Česká ženská lobby (lobby de mujeres checas), están pidiendo a las instituciones checas que apoyen un proyecto de ley que amplía la definición de violación. Piden una nueva definición de violación que incluya la falta de consentimiento en lugar de criminalizar solo el uso de la violencia.

La definición legal actual estaba fallando a las víctimas, dijo Lucie Hrdá, abogada y defensora de los derechos de la mujer. Ella describió un caso en el que su cliente había sido encerrada en su casa y violada. A pesar de las pruebas, que incluían un mensaje de texto que decía “lo siento, te violé”, el tribunal absolvió al agresor porque determinó que no utilizó violencia física contra ella y determinó que ella no se ajustaba a la definición de “indefensa”.

El relativismo de la Ley y de la definición de consentimiento conlleva que casi una cuarta parte de las personas en la República Checa piensa que obligar a una pareja a tener relaciones sexuales no debería ser ilegal, según un informe de la Comisión Europea de 2016 sobre la violencia de género. Alrededor del 90% de las violaciones en la República Checa son cometidas por parejas, miembros de la familia o alguien que la víctima conoce.

Si se cambia la ley, la República Checa se uniría a la minoría de países europeos con leyes que definen la violación como sexo sin consentimiento, incluidos el Reino Unido, Irlanda, Bélgica, Chipre, Luxemburgo, Islandia, Alemania y Suecia. También ayudaría al país a cumplir con la Convención de Estambul, la histórica legislación de derechos humanos destinada a prevenir la violencia de género, que define la violación como “participar en actos no consentidos de naturaleza sexual”.

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