El acoso sexual de Segundo Orden (SOSH, por sus iniciales en inglés) es la violencia que reciben las personas que apoyan a las víctimas de violencia machista. Es, por tanto, una violencia que reciben como consecuencia de brindar ayuda a las víctimas. Esta violencia se comete principalmente a través de la humillación, las amenazas y las mentiras con la intención de afectar la reputación personal y profesional de las víctimas, y tiene como finalidad eliminar el apoyo a las mujeres en situación de violencia machista.

Identificar y analizar las actuaciones de la red solidaridad que ayuda a la recuperación de las mujeres en situación de violencia de género es el objeto del proyecto de investigación SOL.NET: Redes de Solidaridad con Impacto en los Procesos de Recuperación de Mujeres Víctimas de Violencia de Género. La investigación, financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, es coordinada por la investigadora Patricia Melgar de la Universidad de Girona (UdG) y en ella también participan las Universidades de Valencia y Castilla-La Mancha. 

La investigación, aún en curso, evidencia que las personas del entorno juegan un papel clave en el abordaje de la violencia machista y, más concretamente, en el proceso de recuperación de aquellas mujeres que la han sufrido. En muchos casos pueden propiciar que se rompa el silencio hacia la violencia y las mujeres dejen de estar aisladas y sentirse solas. Al mismo tiempo, las personas que apoyan se exponen al riesgo de ser también víctimas de esta violencia.

A raíz de esta investigación, las investigadoras de la UdG Patricia Melgar y Gemma Geis, junto con Marta Soler y Ramón Flecha de la Universidad de Barcelona (UB), acaban de publicar el  artículo Fear to Retaliation: The Most Frequent Reason for Not Helping Victims of Gender Violence en la revista científica International and Multidisciplinary Journal of Social Science (RIMCIS) que, por primera vez, presenta datos cuantitativos sobre esta forma de violencia, SOSH.

Así, con una muestra representativa –1.541 personas de más de 18 años- de todo el estado español, se constata que el conocimiento de casos de violencia machista está bastante extenso entre la población -el 68% de personas han presenciado o le han explicado casos a lo largo de su vida-. Pero al mismo tiempo la violencia de segundo orden es una de las principales barreras que dificultan la intervención de la ciudadanía en general cuando les explican o presencian una situación de violencia machista. Concretamente el 40% de las personas que no han ayudado ante un caso de violencia machista no lo han hecho por motivos que se corresponden con SOSH (miedo a las posibles represalias o porque en caso de recibir ellos o ellas algún tipo de ataque para dar su apoyo, nadie las ayudaría).

Esta forma de violencia fue incorporada a la legislación catalana el pasado mes de diciembre, siendo la primera ley en el mundo que incorpora el acoso de segundo orden. Su incorporación fue aprobada por unanimidad por el Parlamento de Cataluña.

Actualmente diferentes gobiernos autonómicos están estudiando la posibilidad de incorporar SOSH a sus legislaciones. Recientemente en Cantabria se ha registrado una proposición no de ley solicitando esta modificación y hace pocos días se presentó en el Parlamento Vasco con muy buena acogida. También ha sido presentado en el parlamento de Brasil.

 

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