Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), seguimos encontrando diferencias muy acusadas entre hombres y mujeres en cuanto a remuneración laboral y tasa de empleo. Pero esta desigualdad no solo permea, sino que se presenta más acusada aún desde el sector agrario, propio del medio rural, donde la tasa de desempleo de las mujeres en las poblaciones rurales es del 42,8%, lo que se traduce en siete puntos por encima a la tasa media nacional. Esta realidad pone de relieve la necesidad de seguir trabajando para reivindicar el meritorio papel femenino en el sector agrario, pero también su relevancia desde el liderazgo, la innovación y el emprendimiento.

Pueden ser un ejemplo iniciativas como la promovida por el Servicio de Innovación Agrícola y Ganadera de la Diputación de Huelva, en la que ha sido la primera edición de los Premios a las Mujeres Innovadoras en la Agricultura. El principal objetivo de esta iniciativa ha sido la promoción del liderazgo y empoderamiento de la mujer en el ámbito rural, poniendo en valor las acciones focalizadas en la incorporación y explotación de nuevos envases y productos. 

Han sido cinco las mujeres emprendedoras que han recibido el galardón. De esta forma, de entre todos los proyectos de innovación agrícolas que han sido presentados, se han seleccionado uno como primer premio, otro como segundo y tres terceros premios, que han sumado un total de 14000 euros. El primer premio, otorgado a Paloma Arguisjuela, ha ido destinado a un proyecto innovador en el cultivo de aloe vera, que abre nuevas vías de comercialización internacional del producto. M.ª Victoria e Isabel Mª Martín, cuya empresa contempla políticas de igualdad, han recibido la segunda posición por sus cultivos realizados bajo producción integrada. Un tercer premio para Soraya Valero reconoce su proyecto integrador siguiendo el comercio de proximidad, siendo además ganadera, en un olivar ecológico, de gallinas criadas en libertad. María de los Ángeles Tomé ha sido otra de las receptoras del tercer premio por su explotación de cultivo de frambuesas y fresas, donde desarrolla labores de administración en una empresa de buenas prácticas, con métodos de producción integrada. Por último, Judit García ha sido también beneficiaria de este tercer premio por un novedoso programa de apadrinamiento porcino.

Durante la celebración, se ha incidido en la importancia de este sector que, desde los inicios de la pandemia, se vio abocado a mantener su máxima actividad para abastecer a la población, habiendo tenido las mujeres un rol esencial en su funcionamiento. De acuerdo con el discurso de la presidenta de la institución provincial, María Eugenia Limón, recogido por Europa Press, las mujeres suponen el vector principal para el emprendimiento y la innovación, vertebrando un papel determinante en la superación del reto demográfico y la despoblación rurales. Dado el éxito de esta primera edición, los empeños por dar continuidad al reconocimiento de la mujer en el emprendimiento e innovación rurales se verán materializados en la segunda convocatoria para la que quedan ya abiertas las candidaturas.

Este tipo de iniciativas, como se ha destacado durante la celebración del evento, pretenden, asimismo, contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. En concreto, desde estos premios se ha buscado fomentar el objetivo 12, en cuanto a producción y consumo responsables, o el 8, sobre crecimiento económico y trabajo decente, aunque, muy esencialmente, el objetivo 5, que versa sobre la igualdad efectiva de género; objetivo hacia el que, gracias a acciones como la expuesta, y planteándolo como foco y medio transversal a todo ámbito, sector y actuación, caminaremos cada vez más cerca.

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