Hace unos días, el programa L’Oréal For The Future celebraba la semana internacional contra el acoso callejero y publicaba los datos de la encuesta realizada por Ipsos por encargo de la multinacional. El estudio revela datos como que desde que comenzó la pandemia una de cada tres mujeres ha experimentado al menos una situación de acoso sexual; una de cada cinco personas encuestadas cree que la probabilidad de ser acosada sexualmente en un espacio público ha aumentado, o que el 42% de los entrevistados ha presenciado al menos un incidente de acoso sexual. 

En la encuesta, el 86% de las personas opina que existe falta de formación sobre cómo intervenir cuando son testigos de un episodio de acoso sexual en espacios públicos y un 33% que afirma haber presenciado algún incidente de este tipo, manifiesta que, de haber sabido cómo hacerlo, lo habría hecho.

Debido a este motivo L’Oréal se ha propuesto formar a la ciudadanía sobre cómo actuar en este tipo de situaciones a través del programa contra el acoso callejero Stand Up! que desarrolla junto con la ONG Hollaback! La iniciativa pretende, además de visibilizar las cifras que dejan claro que se trata de un problema a escala global, ofrecer una formación diseñada, tanto para víctimas como para testigos, que proporciona herramientas que les ayuden a hacer frente al acoso sexual corriendo los menores riesgos.

En este sentido, proponen cinco acciones básicas, las 5D, que son las siguientes: 

Dar asistencia. Pregunta directamente a la víctima cómo está, si se le puede ayudar en algo o simplemente dale conversación. 

Delegar. Alerta a alguien más sobre lo que está pasando. Por ejemplo, si ocurre en un establecimiento, probablemente haya una persona encargada o responsable que pueda frenar la situación. Pidiendo ayuda a otras personas, también colaboramos. 

Documentar. Si crees que puedes hacerlo sin ser observado y que no se antepone a la defensa y protección de la víctima, coge pruebas, documenta el acoso. Eso sí, siempre con la única intención de defender a la víctima y nunca compartir o publicar sin su consentimiento. 

Dirigirse al acosador. Sin agresividad, frena verbalmente al acosador. No se trata de entrar en una acalorada discusión con esa persona ya que se trata de evitar cualquier situación que pueda incitar a la violencia. Siempre hay que priorizar la seguridad de la víctima.

Distraer. Una buena estrategia es colocarse entre el acosador y la víctima o al lado de la víctima, de forma que se desvíe la atención o indique claramente que no está sola. Así se rompe la tensión de la situación, se descoloca y desactiva al acosador.

Desde que se lanzó el 8 de marzo de 2020, Stand Up! ha capacitado ya a 150.000 personas para que puedan formar sobre cómo intervenir y frenar el acoso sexual. Actualmente tiene actividad a través de asociaciones benéficas locales en Francia, España, Argentina, Canadá, EE.UU., México, Italia e India, pero a lo largo de 2021, en una segunda fase, pretende ampliarse a Reino Unido, Alemania, Países Bajos, Grecia, Ucrania, Israel, Turquía, Indonesia, Pakistán, Tailandia y la región del Caribe. Por último, a finales de año sumarían hasta 14 países más (Chile, Egipto, Marruecos, Líbano, Suiza, Polonia, Rusia, Suecia, Dinamarca, Bélgica, Brasil, Australia, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita).

Así pretende alcanzar el reto de haber formado un millón de personas en el 2021 y que éstas sepan, tal y como dice en su manifiesto, hacer frente al acoso sexual en los espacios públicos con gestos sencillos que marcan la diferencia.

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