Liz Smith y Gisele. Hospital Franciscan Children's

La historia de Liz Smith (40 años) y Gisele (una bebé) empezó en el Hospital de Franciscan Children’s de Estados Unidos. Las dos se encontraron en unas circunstancias difíciles y formaron una familia.

Liz Smith era una enfermera que vivía sola y no podía optar a la fecundación in vitro, lo que la llevaría a no poder tener descendencia. Esto le hizo perder toda esperanza de tener lo que ella quería, formar una familia.

Mientras, la pequeña Gisele llegaba al mundo en 2016 en unas situaciones complicadas. Nació 11 semanas antes de tiempo, pesando un kilo, y estuvo expuesta a narcóticos en el vientre de su madre biológica, lo que le llevó a nacer con síndrome de abstinencia neonatal, según informa el Hospital.

La enfermera, que trabaja en el mismo hospital en el que estaba Gisele ingresada, comenzó a visitar a la pequeña. Liz fue la única visitante durante los tres meses que estuvo ingresada en la unidad de cuidados intensivos neonatales. En ese momento, Liz sintió que tenía que proteger a esa pequeña.

Cuando el estado asumió la custodia de la menor, Liz solicitó su acogida. La acogió en su casa  durante dos años y más tarde se le concedió la custodia. Liz llevaba a Gisele a ver a su padre y madre biológica, pero posteriormente el estado terminó con los derechos que estos tenían con Gisele. El 18 de octubre de 2018 se convirtieron oficialmente en madre e hija, como informó la cadena Fox.

Esta hermosa historia de adopción demuestra que la vida puede mejorar en cualquier momento, y crear relaciones que puedan mejorar la vida de menores en difíciles situaciones.

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