Una librería ambulante se ha convertido en la antítesis de la novela Fahrenheit 451, de Ray Bradbury y publicada en 1953. Como es sabido, en esta distopía los libros están prohibidos por orden del gobierno, interesado en la ignorancia del pueblo, y  el personal de extinción de incendios va quemando todos los que encuentran. Ahora, en 2020, en la realidad y por contra, se están vendiendo libremente en las calles mediante un remolque.

Los artífices de tal iniciativa son una mujer y un hombre, Azra Ibrahimovic y Sergio Lledó, que en la actualidad pasean su librería por Sitges. Se trata de un remolque que bajo el rótulo, muy significativo, de Fahrenheit 451 está al completo de volúmenes en venta. Ibrahimovic y Lledó, en lugar de destruir libros, como se hacía en el libro denuncia de Bradbury, los ponen al alcance de los viandantes invitándoles a la cultura y al placer de leer.

En ocasiones, la necesidad agudiza el ingenio; en este caso, la imposibilidad de hacer frente a alquileres demasiado altos. Al no poder disponer de un local, la pareja se ha dotado del suyo propio, sin limitaciones de ámbito ni de horarios. La clientela se acerca aquí y allá, comenta, elige, y el espacio público se llena de vida, encanto y esperanza.

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