Mujeres de distintos países del mundo se han visto obligadas a tener que dejar sus trabajos para poder ayudar a sus criaturas a seguir la educación virtual desde sus casas. El abandono prematuro de los puestos de trabajo puede implicar unas consecuencias graves para sus ahorros y para la cotización ante la jubilación.

A nivel internacional, desde las políticas públicas se ha reconocido desde hace mucho tiempo una brecha de género en la seguridad de la jubilación. Las mujeres tienden a ganar menos que los hombres y es más probable que se ausenten del trabajo para cuidar de sus criaturas o de sus ancianos. Incluso las interrupciones breves de la carrera disminuyen el crecimiento salarial, los ahorros para la jubilación y los beneficios del Seguro Social, que están determinados por el historial salarial. Las mujeres también tienden a sobrevivir a los hombres y necesitan estirar los recursos durante más años. En particular, se enfrentan a mayores gastos de atención médica durante la jubilación.

Como afirma The New York Times, incluso una interrupción salarial a corto plazo puede tener un impacto sorprendentemente grande en la jubilación. Cada año fuera de la fuerza laboral en Estados Unidos se traduce en pérdidas considerablemente mayores que el salario inmediato durante el arco de una carrera, según una investigación del Center for American Progress. Las pérdidas se acumulan con el tiempo en forma de crecimiento salarial perdido, ahorros para la jubilación y beneficios del Seguro Social, como lo ilustra una calculadora desarrollada por el centro. Por ello, se precisan urgentemente medidas públicas que garanticen la seguridad de las mujeres en equidad con la de los hombres para conseguir unas jubilaciones más dignas. 

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