Desde que se rompió el silencio sobre el acoso sexual en las universidades españolas, como se explicó en este diario, cada vez son más las supervivientes que se atreven a denunciar la violencia que sufren en estos espacios que tendrían que ser educativos y seguros.

El último caso denunciado de presunto acoso ha sido en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) en Madrid. Según ha informado el diario.es, la URJC ha abierto un expediente disciplinario al fundador y director de la orquesta y coro del centro, que además ejercía docencia en algunas formaciones. El proceso de investigación comenzó en junio a raíz de que varias estudiantes participantes del coro denunciarán los comentarios que recibían por parte del director en los que elogiaba su aspecto físico o con un marcado tono “afectuoso”.

Tras el proceso de investigación se ha confirmado que el expedientado envío varios comentarios de madrugada a las alumnas, y además, sabía donde vivían sin que ellas se lo hubieran dicho, llegó a proponerles “clases particulares” individuales y diferentes insinuaciones. Además, según los testimonios de las chicas, el presunto acosador comentó a algunas que “rastreaba sus páginas de Facebook e Instagram”.

Según está demostrando la investigación, el responsable de la orquesta estaría haciendo este tipo de comentarios desde el año 2015 hasta la actualidad, en este período otras dos chicas denunciaron que el profesional les propuso “vestirse de country” llegando a enviarles fotos de otras mujeres disfrazadas de esa temática. 

El acusado no ha negado todos los comentarios que dirigía a sus alumnas, pero ha intentado justificarse diciendo que “se han sacado de contexto”, por el momento, ha pedido una excedencia y ha abandonado su puesto. Desde la universidad se ha abierto el expediente disciplinario y actualmente el procedimiento continua abierto para que el acusado pueda presentar sus alegaciones, no han querido aportar más información amparándose en la Ley de Protección de Datos.

De cualquier modo, estas acciones llegan después de un largo proceso de denuncia. En diciembre del año pasado, una de las supervivientes denunciaba el tipo de mensajes que le estaba enviando el director, según ha informado el Diario.es esta mujer cuenta como ni el Defensor Universitario y otra persona responsable no hicieron nada cuando acudió a ellos en busca de ayuda. De hecho, le dijeron que la irían informando sobre el procedimiento y nunca más tuvo noticias. La siguiente denuncia se presentó el 25 de junio en la Inspección de los Servicios de la Universidad y actuaron en menos de un mes, se abrió el expediente que actualmente se está investigando. Ha habido un total de siete testimonios de víctimas y explican la ansiedad y angustia que vivieron mientras que estaban en el coro, y cómo tras abandonarlo llegaban a tener ataques de pánico.

Aunque  es obligatorio tener protocolos que atiendan a las víctimas de acoso sexual o por razón de sexo, la URJC sigue sin tenerlo, pese a que en mayo de este mismo año había otro caso de presunto acoso en la misma universidad. Las alumnas que han denunciado el acoso perpetrado por el director de orquesta explicaban al diario.es que se han encontrado muy solas en todo este proceso, que mientras que el acusado contaba con un abogado ellas no lo han tenido porque ni siquiera sabían que podían tener esta representación, manifiestan como han estado muy perdidas.

Asimismo, el portavoz de la asociación de estudiantes utilizaba la metáfora de una manada de lobos para describir el funcionamiento de la universidad ante los casos de acoso sexual, en cómo van a silenciar a la víctima y a machacar a la persona afectada porque ya no se la puede salvar.

En este sentido, el diario.es que ha hecho público este caso, publicaba hace tres años una entrevista a Ana Vidu una de las 14 personas que rompieron el silencio en 2011 y se atrevieron a denunciar a un profesor de la Universidad de Barcelona por acoso sexual, ella misma explicaba en la entrevista como tardaron en denunciar el acoso en la universidad por la estructura feudal que intentó silenciarles.

Afortunadamente, no lo lograron. Gracias a su valentía y solidaridad cada vez más supervivientes alzan sus voces, y por muchos esfuerzos que ejerzan los acosadores y sus cómplices cada vez se crean redes más grandes y las víctimas reciben mayor apoyo. A la espera de conocer la resolución del caso en la URJC manifestar el apoyo a las víctimas y a las personas que las han acompañado en el proceso de denuncia. La lucha por unas universidades libres de violencia cada día avanza.

Secciones: Noticias subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación