El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) presentó el pasado mes de octubre dos estudios centrados en una temática en concreto: la conectividad a Internet de las zonas rurales en Latinoamérica y el Caribe y cómo afecta esta conectividad a las mujeres de dichas zonas.

Según el estudio Conectividad rural en América Latina y el Caribe. Un puente al desarrollo sostenible en tiempos de pandemia, la media porcentual de pobladores sin acceso a conectividad a Internet es del 63%. Se incluyen en el estudio Bolivia, Brasil, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Paraguay y Perú. Durante esta pandemia ha quedado demostrado que el acceso a Internet es un bien esencial para la escolarización de niños y niñas, además de otros beneficios que pueda aportar a las mujeres al ser una fuente de información. Por otro lado, el estudio La exclusión digital, una barrera que golpea el trabajo de las mujeres rurales afirma que las mujeres de baja escolaridad que viven en zonas rurales son las más afectadas por la brecha digital. Estas investigaciones indican que un aumento del 1% del Índice de Desarrollo del Ecosistema Digital ya supondría el aumento del 0,13% del PIB per cápita, es decir, que la cobertura móvil aumenta el PIB per cápita.

Esto significa que también se debe proveer a las zonas rurales de un acceso a Internet que beneficiaría seguridad de las mujeres –pues con acceso a Internet tendrían más facilidades de denunciar situaciones de violencia machista en caso de haberlas–, se proveería de información y los niños y niñas no quedarían al margen de la educación a la que tienen derecho. Se plantean también algunas soluciones al respecto: difundir en el entorno agrícola las nuevas tecnologías,realizar actividades para potenciar su uso y fomentar políticas públicas que impulsen a los Estados a la construcción de estas infraestructuras tan necesarias. 

Se concluye también que la perspectiva de la inserción al mercado laboral de estas mujeres aumentaría con la reducción de la brecha digital y la brecha de género. La posesión de un simple celular puede ser una herramienta muy útil para ellas y sus hijos e hijas. Basta con que los gobiernos se propongan fomentar este tipo de políticas para conseguir el verdadero cambio social.

Si quieres, puedes escribir tu aportación