Las escuelas tienen un rol esencial a la hora de crear entornos seguros y de apoyo en los que los sentimientos positivos son clave. Aprender en contextos inclusivos, libres de violencia y con apoyo ha demostrado ser importante para fomentar las trayectorias positivas del alumnado, tanto en bienestar social y emocional como académicamente. En este sentido, la literatura científica ha demostrado que las relaciones basadas en la amistad son clave para conseguir esos ambientes. La empatía, por otra parte, está relacionada con la defensa contra el bullying y su reducción. Asimismo, esos espacios seguros se consiguen más fácilmente en espacios interactivos donde familias, alumnado, trabajadores y miembros de la comunidad se tienen en cuenta a través de una participación igualitaria.

En esta línea, en el artículo Propelling children’s empathy and friendship [Impulsando la empatía y amistad de los niños y niñas], las investigadoras estudian cómo las Actuaciones Educativas de Éxito (AEE) (grupos interactivos, tertulias dialógicas y el modelo de prevención y resolución de conflictos, en este caso) generan amistad y empatía, y analizan el impacto que tienen esos sentimientos positivos en el entorno escolar. Para ello realizaron entrevistas a 18 estudiantes y 10 profesores y profesoras de una escuela primaria Comunidad de Aprendizaje situada en uno de los barrios más humildes de las afueras de un área metropolitana. Además, también realizaron observaciones de distintas AEE y recogieron datos de dos documentales en los que salía la escuela.

Entre los resultados, en primer lugar destacan que las AEE generan más amistad y más empatía. En las entrevistas, algunos alumnos y alumnas dijeron que las AEE les ayudaron a hacer nuevas amistades y a reforzar las que ya tenían. Por ejemplo, esto ocurría al ayudarse mutuamente en grupos interactivos, al resolver problemas de clase a través del diálogo en las asambleas semanales o al conocerse mejor entre sí gracias a las tertulias literarias dialógicas. 

En cuanto a la empatía, todo el profesorado mostró en las entrevistas que las AEE habían impulsado la empatía entre muchos y muchas estudiantes. Por ejemplo, esto se daba en los grupos interactivos, donde el alumnado puede ponerse en la piel de quien tiene más dificultades y necesite su ayuda, o al exponer en las asambleas los problemas o retos que tienen, tanto dentro como fuera de la escuela.

Esas mejoras en amistad y empatía han llevado a mejorar el ambiente escolar: se reducen los conflictos y las conductas violentas, se fomentan actitudes inclusivas y se mejora el bienestar del alumnado. Muchos alumnos y alumnas destacaron que tenían amistades que les ayudaban y defendían cuando más lo necesitaban. Además, a través de las AEE, las actitudes de alumnado que agredía también han podido cambiar.

En conclusión, la investigación muestra la importancia de los sentimientos positivos como la empatía y la amistad para crear un ambiente seguro y de apoyo. Además, evidencia que el alumnado no desarrolla esos sentimientos al leer sobre ellos o al haber sido sermoneados, sino que lo hace a través de ponerlos en práctica en las AEE que permiten fomentar esos sentimientos. 

 

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