Rubén Mañó ha sido condenado a prisión permanente revisable, la máxima condena en España por la violación y el asesinato de Vanessa Ferrer, una menor de 15 años en el 2016. 

El agresor citó a la víctima en su casa engañándola  diciéndole que habría más personas en su casa, al llegar se encontró sola con él, y el agresor utilizando su posición de poder la violó y asfixió para después tirar el cuerpo de la víctima. 

El agresor llevaba ya cuatro años de prisión provisional, y el pasado martes se ha dictado sentencia, la máxima condena en España prisión permanente revisable. Ya tenía antecedentes de violencia machista, la aplicación de la máxima condena es un avance en el sistema judicial.

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