Las mujeres afroamericanas en EEUU están adquiriendo cada vez más un rol y un protagonismo en la política del país. En un escenario en el que la pandemia de la COVID-19 está afectando de forma desigual a los afroamericanos y el movimiento surgido por la brutalidad de la respuesta policial ante casos como la muerte de George Floyd, nos encontramos con un número récord de mujeres afroamericanas que aspiran para entrar en el Congreso.

Es el caso de la senadora estatal de Arkansas, Joyce Elliott. La senadora fue la segunda estudiante afroamericana que fue a la escuela pública local, la primera estudiante en asistir fue su hermana mayor. En la campaña electoral en junio, Joyce Elliot acudió a una manifestación contra el racismo en el Condado de White. Allí habló ante un público mayoritariamente blanco (la población del Condado de White tiene más de un 90% de población blanca) bajo un monumento confederado. 

Las elecciones de noviembre podrían significar un cambio en la historia ya que, si fuera electa, sería la primera legisladora negra de Arkansas que llega al Congreso.

El trabajo de Joyce Elliot ha sido reconocido en las oficinas de la Cámara de Representantes de Arkansas y el Senado de Arkansas. La senadora fue premiada con el Premio Arkansas Municipal League Distinguished Legislator en su 83ª convención y también fue reconocida su contribución al servicio comunitario en el año 2003 por el Consejo Laboral de Arkansas. Elliot ha sido merecedora de otros reconocimientos como el Premio Pacesetter y el ser nombrada como una de los “Diez Mejores Legisladores” por la Arkansas Democrat-Gazette. En su trayectoria como legisladora ha sido presidenta de muchos comités diferentes, como por ejemplo el While Child Community Program Committee.

En las elecciones de este año se presentaron para postularse en el Congreso al menos 122 mujeres negras o multirraciales negras. Elliott es una de ellas. Desde el 2012 esta cifra ha ido aumentando de manera considerable, en aquel año eran tan solo 48 mujeres, según el Centro de Mujeres y Política de Estados Unidos (CAWP). Por suerte, cada vez resulta más habitual ver en el Congreso a personas de diferentes perfiles, entre ellas, a mujeres negras poderosas como Joyce Elliot o Pam Keith, una veterana de la Marina y abogada quien también postula en las primarias demócratas en el Congreso de Florida.

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