Esta semana EuropaPress se hace eco de los resultados de un estudio realizado en el ámbito laboral en relación con la igualdad de género, cuyas conclusiones señalan que la influencia de sesgo de género puede persistir incluso en aquellos entornos en que las mujeres han logrado avances sustanciales en su representación. Además, demuestra que las personas que ocupan el cargo de gerentes en una empresa y que consideran la discriminación por género un problema superado, paradójicamente se convierten en impulsoras de la propia desigualdad y, por tanto, la perpetuán.

La investigación publicada en la revista ScienceAdvances aporta varias ideas. Por una parte, que el hecho de que aumente la representación de las mujeres en un determinado campo no es un indicador de que se haya resuelto la discriminación por género. Algo sobre lo que cabría prestar atención sobre todo en aquellos campos, como los STEM, en que se focalizan grandes esfuerzos en este propósito. Pues, si bien avanzar en los números puede ser beneficioso en algunos aspectos, este estudio demuestra que no será lo que conseguirá que se supere la desigualdad de género. 

Otra idea que aporta es que partir de la creencia de que la discriminación por género ya no es un problema propende a actuar de manera discriminatoria contra las mujeres y, por tanto, se convierte en factor de riesgo de la desigualdad. Por ello, el mismo estudio sugiere que el sesgo de género está integrado en los cimientos de una carrera profesional de las mujeres al poder influir en la falta de reconocimiento o una menor probabilidad de ser promocionadas, en una situación de igualdad de condiciones. 

No obstante, la investigación muestra que no se puede equiparar la diversidad de género con la igualdad de género y aporta unos resultados que son acordes con la importancia y necesidad de un posicionamiento explícito y público de los valores como la igualdad de género. Pues, lo contrario, conlleva a que el discurso dominante se apodere y persista, incluso en aquellos espacios en que exista paridad de género. Será asegurando la prevalencia de valores, actitudes y sentimientos progresistas como se promocionen interacciones sociales que favorezcan que el discurso discriminatorio dominante vaya teniendo menos cabida. 

 

Secciones: subportada

Si quieres, puedes escribir tu aportación