Las crisis humanitarias o situaciones de emergencia, independientemente de cuál sea su causa -catástrofe ecológica, conflicto bélico, desplazamientos en masa de personas refugiadas, etc.- aumentan el riesgo de sufrir violencia por parte de mujeres, niñas y niños. Los planes de intervención y la respuesta para frenar y prevenir la violencia de género en estas situaciones de emergencia, son de crucial importancia desde su inicio para reducir y frenar, en la medida de lo posible, su impacto sobre las personas más vulnerables. En crisis de este tipo, la ayuda humanitaria que llega, muchas veces va dirigida a otros fines, a mitigar otras problemáticas asociadas o se pierde en acciones no siempre eficaces.

#CalltoActionGBV (Llamamiento a la Acción para la Protección contra la Violencia de Género en Emergencias) es una iniciativa articulada por diferentes organismos internacionales interesados en transformar la forma en que se aborda la violencia de género en emergencias humanitarias, cuya primera fase se lanzó en 2013 por Reino Unido y Suecia. Su principal cometido es el de impulsar cambios como el de sistematizar la rendición de cuentas en la ayuda humanitaria, con la intención de incluir una respuesta que haya demostrado resultados frente a la Violencia de Género desde el inicio de una situación de crisis. Más de ochenta entidades en todo el mundo han prestado su colaboración, desde gobiernos que donan ayuda humanitaria de primer orden y organizaciones internacionales destacadas, a gran número de ONG, para que desde la etapa más temprana de una emergencia se implementen políticas, sistemas y mecanismos que frenen especialmente la violencia de género contra mujeres, niñas y niños y proporcionen servicios integrales a todas las personas afectadas.

Así, entre los años 2015 y 2020 los esfuerzos han ido dirigidos a conseguir tres objetivos; 

  1. Establecer servicios y programas especializados de VdG que sean accesibles a cualquier persona afectada por la misma y que estén a la disposición desde el inicio de una crisis. 

  2. Integrar e implementar acciones para reducir y mitigar el riesgo de VdG en todos los niveles y sectores de acción humanitaria desde las primeras etapas de las emergencias y en todo el ciclo del programa.

  3. Incorporar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas en toda acción humanitaria. 

La implementación de dos proyectos pilotos en el noreste de Nigeria y en la República Democrática del Congo dio la posibilidad de recoger seis importantes resultados que reflejan los cambios que deberían abordarse en todo sistema humanitario para transformar en profundidad la forma de responder y prevenir la VdG en cualquier crisis o situación de emergencia. 

  • Políticas basadas en evidencias. 

  • Coordinación eficaz. 

  • Evaluaciones de la calidad y planificación.

  • Financiación.

  • Servicios especializados.

  • Reducción del riesgo de la VdG en grupos vulnerables y fomento de la igualdad de género.

Por otra parte, gracias al programa se han consolidado las relaciones entre los agentes humanitarios internacionales y nacionales, estatales y locales, así como entre las personas que lideran en el ámbito de la ayuda humanitaria desde los despachos y quienes vienen haciéndolo sobre el terreno. 

Así es como, aprovechando el potencial de cada una de las organizaciones que forman parte de la iniciativa, se pretende impulsar, promocionar, aunar recursos, mejorar la programación y fomentar la rendición de cuentas de todo el sistema, a lo largo del ciclo que supone proporcionar ayuda en una crisis humanitaria con el fin de ayudar a frenar la violencia de género eficientemente desde el principio y que la sufran el menor número posible de mujeres, niñas y niños. 

Este año 2020 finaliza su segunda fase quinquenal y ya existe proyecto de continuidad para un tercer periodo, también para los cinco próximos años, que ha augmentado su asociación y éste es un dato importante. Pero, sobre todo, el valor de #CalltoactionGBV reside en el hecho de estar constituido por una gran diversidad de entidades e instituciones colaboradoras, muy interesadas y con la firme determinación de implementar sólo aquellas acciones que demuestren resultados, rindan cuentas para evitar perpetuar sistemas ineficaces y sean, de principio a fin, efectivos en una emergencia de cara a frenar la violencia de género. 

Si quieres, puedes escribir tu aportación