Nerea Barros. Instagram

Nerea Barros, ganadora del Goya a mejor actriz revelación por su papel en La isla mínima, ha aparcado temporalmente la interpretación para volcarse en la enfermería, su otra profesión, y poder colaborar en la emergencia sanitaria del coronavirus.

Según ha manifestado ella misma en su cuenta de Instagram, estaba particularmente afectada por el trato a las personas mayores, por lo que decidió solicitar un puesto en una de las residencias más golpeadas por el virus:

«Aunque no lo parezca soy yo. Hoy es mi cumpleaños y el Día Mundial de la Enfermería. Un día tan especial como hoy rompo mi silencio. Me dolía mucho ver cómo sufrían las personas a las que les debemos todo, de las que aprendimos todo, a las que pertenece la memoria, los que nos han cuidado de pequeños, los que han levantado este país y han sufrido una posguerra, los sabios. Y una maldita enfermedad que se los lleva»

Barros no ha buscado protagonismos, en todo momento ha empleado su fama para hacer visible la labor de sus compañeros y compañeras, las condiciones de trabajo y el éxito que han logrado en la peor fase de la pandemia.

Sus esfuerzos también se han centrado en reivindicar la lucha por sobrevivir de las personas mayores de la residencia y lo mucho que ha podido aprender de ellos y ellas.

No es la primera vez que la actriz trata de visibilizar y reconocer la importancia de las personas mayores en la sociedad. Precisamente, fue consciente de la repercusión de la COVID-19 cuando volvía en avión de Uzbekistán tras dirigir Memoria, un documental dedicado a sus abuelos y abuelas. De quienes ha aprendido los mejores sentimientos y ha sacado fuerzas para afrontar las dificultades, según explicaba en sus redes sociales:

«Mis abuelos me han transmitido la memoria para tener unos pilares y unos valores. Cuando atiendo a los ancianos, les miro a los ojos y veo toda una vida de sabiduría y de lucha. Llevan dos meses encerrados en una habitación y les reparto amor y cariño porque no pueden ver a sus familiares.»

Como ha hecho Nerea con los compañeros y compañeras que han trabajado a su lado tanto en la interpretación como en la enfermería, es imprescindible reconocer a personas como ella. Una mujer que desde todas sus profesiones y posibilidades trata de transformar el mundo y que se haga justicia con todas las personas que no siempre están representadas. 

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