Si un factor está destacando en la lucha contra la Covid-19 es, sin lugar a dudas, el conocimiento. Este, con independencia de quien lo aporte, se convierte en un valor incalculable en estos días. En Serbia, tal y como informa ONU Mujeres, el saber en la costura de una mujer víctima de violencia de género fue la semilla para que tomara forma una gran labor solidaria. 

En base a sus conocimientos ella enseñó y formó a otras mujeres compañeras de las casas de acogida de supervivientes de violencia de género, así como personas voluntarias interesadas en colaborar en esta iniciativa. Por su parte, el centro facilitaba las telas y las máquinas de coser y entre todas las voluntarias elaboraron mascarillas para quienes se encontraban en primera línea. Las mascarillas están siendo entregadas a personal sanitario pero también a personal de la limpieza, transportistas y, especialmente, a las personas taxistas que en un acto generoso transportan de manera gratuita al personal sanitario de sus viviendas a los centros. 

Las mismas supervivientes conciben su contribución como una devolución a la comunidad. De acuerdo con las palabras de la impulsora: “recibí apoyo de esta sociedad cuando más lo necesitaba y ahora me complace poder dar algo a cambio”. Además, esta iniciativa las alienta a seguir aportando valor a la sociedad desde sus experiencias y conocimientos para continuar sus vidas junto con sus comunidades.

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