La violencia de género es un asunto cada vez más presente en el debate público en los distintos rincones del planeta. El presente artículo, recientemente publicado en el formato Online First en la revista Violence Against Women, evidencia la necesidad y problemática de las mujeres víctimas de violencia de género en el seno de la pareja (intimate partner violence – IPV), en la región de Corea del Sur. 

Las autoras del estudio Victims of Intimate Partner Violence in South Korea: Experiences in Seeking Help Based on Support Selection muestran la realidad de estas mujeres a la hora de buscar ayuda. La literatura ya ha demostrado que el apoyo en este tipo de situaciones es clave, como un paso importante para romper el silencio y escapar de sus situaciones violentas. No obstante, las experiencias en la búsqueda de ayuda no solo son diversas, sino que suelen verse influenciadas por factores socioculturales. 

Con el objetivo de comprender las situaciones de las víctimas de IPV en Corea del Sur en la búsqueda de ayuda, para este estudio se recogieron datos cualitativos de entrevistas con 14 mujeres víctimas de VG (en ese momento o con anterioridad), con edades entre los 19 y 34 años, que no estaban casadas ni tenían descendencia. El estudio de los contenidos recogidos y los resultados presentados analizaron, mediante análisis de contenido, sus experiencias a la hora de escoger buscar ayuda en función de cuatro elementos de apoyo (amistades, familia, comunidad y policía). 

Las autoras del estudio observaron que estos cuatro factores parecen influir en su selección de apoyo. Muchas cuentan que romper el silencio es positivo para ellas, sobre todo cuando las personas de apoyo conectan con ellas y con su realidad. Sin embargo, el apoyo que realmente sienten por parte de sus amistades, familiares, personas de la comunidad o del cuerpo de policía, no es del todo tangible, y también se encuentran comentarios de revictimización. Se destaca en el artículo que el ámbito de la familia es donde más cuesta contar estos hechos (solo 1 de las 14 víctimas lo había contado a la familia, en comparación con 12 que lo habían hecho a las amistades, 4 a la policía y otras tantas a la comunidad).

Aun así, las conclusiones del estudio son prometedoras, ya que sacan a la luz la realidad de la VG, que afecta la población en todo el mundo. Buscar ayuda es una de las mejores maneras de escapar de la violencia, aunque a veces esto les lleve a consecuencias negativas y falta de apoyo. Los resultados de este estudio subrayan la necesidad urgente de escuchar a las víctimas y atender sus problemas. Las autoras también afirman que, aunque probablemente el proceso de mejorar esta situación en una sociedad tarde años, conocer el problema es el primer paso para resolverlo. Por eso pretenden seguir trabajando en la construcción de un programa social en Corea del Sur basado en evidencias, que proporcione un camino seguro y confiable por el cual las víctimas de IPV y las posibles víctimas puedan buscar ayuda, y este estudio es una base para ello. 

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