Seo Ji-hyun. Amnistia Org

Este viernes, en Seúl, Seo Ji-hyun, iniciadora del movimiento MeToo en Corea del Sur, anunciaba que, a pesar de que el movimiento ha supuesto una importante transformación a nivel social, los cambios han sido poco sustanciados en cuanto a la leyes o políticas dirigidas a ayudar a proteger a las mujeres. Un pronunciamiento que se da cuando el movimiento cumple ahora dos años en este país. 

La ex fiscal Seo Ji-hyun fue la mujer que por primera vez en la historia denunció a través de los medios de comunicación a un hombre con poder, el fiscal superior Ahn Tae-gun, de un delito sexual. Fue en enero de 2018 cuando Seo acusó a su ex superior de manosearla en público durante un funeral hacía ocho años en presencia del ministro de Justicia.

La emisión fue en una cadena televisiva con gran audiencia y desencadenó una gran oleada de solidaridad, que empoderó a más voces a romper el silencio. Las redes sociales se llenaron de denuncias bajo el hashtag de MeToo, y miles de mujeres surcoreanas llenaron las calles de protestas reclamando cambios profundos. Fue en inicio del movimiento MeToo en Corea del Sur que, según se analiza, es el país asiático donde el movimiento MeToo se expandió enormemente en solo unos meses. Se considera que fue gracias a este momento que la valentía de Seo Ji-hyun se convirtió en un ejemplo para todas las mujeres del país. Al mismo tiempo, se conseguía que el feminismo fuera considerado una herramienta para mejorar la sociedad a través de la igualdad y la justicia, y esto se valorara como tema de interés en las noticias del día.

Ahora, la Corte Suprema de Corea del Sur ha revocado la sentencia de dos años de prisión por abuso de poder al acosador Ahn Tae-geun, encarcelado en enero de 2019. Un hecho que Seo señala como la última indicación de hasta qué punto el movimiento #MeToo aún no ha llegado. Si bien el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, reaccionó rápidamente al movimiento MeToo y pidió “una nueva cultura que esté libre de acoso sexual y agresiones sexuales”, Seo afirma que hasta ahora ha habido pocos cambios prácticos, ya que “no ha habido cambios en las estructuras legales fundamentales”.

Sin duda, el movimiento social MeToo ha conseguido cambios importantes en la sociedad surcoreana y en todo el mundo. Es considerado, al igual que lo han sido otros a lo largo de la historia, una oportunidad social ya que ha ayudado a tomar conciencia de las limitaciones que puedan tener las leyes y esto se presenta como una oportunidad para el cambio. 

Seo Ji-hyun anuncia que vuelve al Ministerio de Justicia a cargo de la igualdad de género y la transformación de la cultura organizacional, lo cual es alentador para la lucha contra la discriminación de género y la violencia a nivel mundial. 

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