El 4 de febrero de 1944 mil mujeres de Chequia, Polonia y España, las últimas procedentes de todas las prisiones y campos de concentración de Francia, llegan a Ravensbrück (norte de Alemania) en el campo de exterminio internacional para mujeres. En el campo murieron 132.000 mujeres procedentes de 40 países, especialmente de Polonia (40.000 mujeres).

La historia de las mujeres en Europa, y aún hoy la que queda por descubrir hacen más necesaria que nunca la cultura y la vindicación de la paz y la no violencia desde los entornos educativos primarios. Mujeres anónimas en toda Europa, con la solidaridad de hombres valientes que quizás sus nombres no han pasado a la historia pero sí sus hechos, han dibujado un camino esperanzador hacia la paz, salvando niños y niñas del horror y el exterminio, entre ellas Neus Català i Pallejà. 

La conmemoración del día escolar de la no violencia y la paz es un hito para la construcción de espacios de aprendizaje seguros, donde los niños y niñas puedan aprender, divertirse y crecer desde el respecto hacia las diferencias y la solidaridad entre iguales. El Diario Feminista desde sus inicios ha difundido propuestas educativas que contribuyen en abrir espacios de diálogo en las escuelas y dar a conocer formas exitosas de resolución de conflictos a partir del diálogo y la 0 tolerancia a cualquier tipo de violencia. Días como el de ayer sirven para recordar a la ciudadanía, a las escuelas y a las instituciones la importancia de no olvidar el pasado y seguir caminando hacia un futuro que nos responsabilice a todas y todos de la actuación contra la violencia y a favor de la paz. 

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